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Una sopa “mágica” contra los virus

No escatimar en hierbas y especias en la cocina es una forma sencilla de reforzar nuestro sistema inmunitario.

África, el Caribe, América, China, Tailandia, India, los países árabes, Europa del Este, del Oeste o del Sur… allá donde vayamos, las civilizaciones del mundo entero han hecho desde siempre un gran uso de las especias, y todo por una buena razón.

Las hierbas y especias son una forma sencilla y accesible a todos los bolsillos de darle buen sabor a la comida, al mismo tiempo que se incrementan las cualidades nutricionales y terapéuticas de los alimentos.

En concreto, el ajo es valorado en la mayoría de las civilizaciones por sus propiedades curativas, sobre todo contra las enfermedades infecciosas como el resfriado y la gripe.

Esto se debe posiblemente a sus efectos estimulantes del sistema inmunitario. El ajo fresco es un poderoso agente antibacteriano, antivírico y antifúngico.

La penicilina rusa

El ajo, cuyo nombre científico es Allium sativa, se conoce históricamente por su capacidad para combatir los virus y las bacterias. Los antiguos egipcios recomendaban el ajo para tratar 22 enfermedades. Según un papiro del año 1500 a.C., los obreros que construían las pirámides lo consumían para aumentar su resistencia y estar sanos.

A partir de la Edad Media se utilizó para curar las heridas. Se machacaba o cortaba en láminas muy finas y después se aplicaba directamente sobre las heridas para impedir que se extendiera la infección.

En 1858 Louis Pasteur ya puso de manifiesto que se podía matar a las bacterias rociándolas con jugo de ajo. Durante la Segunda Guerra Mundial, los rusos hicieron gran uso de un preparado a base de ajo en los campos de batalla, hasta tal punto que los aliados lo bautizaron con el nombre de “penicilina rusa”.

Si quiere probar la eficacia de un remedio natural, aquí tiene la auténtica fórmula de la “penicilina rusa”. Para elaborarla, tome dos pomelos, seis limones, dos cebollas y siete dientes de ajo.

Pele las cebollas y el ajo y córtelos en trocitos. Lave los pomelos y los limones sin pelarlos. Meta todo en una olla de acero inoxidable y añada dos litros de agua destilada. Llévelo a ebullición. A continuación baje el fuego y déjelo hervir 10 minutos. Añada media cucharita de pimienta de Cayena en los primeros 3 minutos de cocción. Filtre la mezcla y beba un vaso de este preparado entre 3 y 4 veces al día o según la necesidad. Se recomienda tomarlo en caso de resfriado, alergia, sinusitis o infecciones menores. Este preparado se puede conservar durante 3 semanas en la nevera en un recipiente cerrado.

El ajo en la temporada de resfriados y gripe

Las enciclopedias de medicina natural atribuyen al ajo una gran cantidad de propiedades terapéuticas. ¡Se han identificado más de 150! El consumo habitual de ajo podría:

  • ser eficaz contra las bacterias resistentes a los antibióticos.
  • reducir el riesgo de enfermedades del corazón, entre ellas los infartos o accidentes cerebrovasculares.
  • normalizar la presión sanguínea y el nivel de colesterol.
  • proteger contra varias formas de cáncer, entre ellas los tumores cerebrales, el cáncer de pulmón y el de próstata.
  • reducir el riesgo de osteoartritis.

Se cree que gran parte del efecto terapéutico del ajo procede de sus compuestos sulfurados, como la alicina, que le aporta su característico olor. Pero el ajo contiene también oligosacáridos, proteínas ricas en arginina, selenio y flavonoides. (1)

En junio de 2011, investigadores en nutrición de la Universidad de Florida constataron que comer ajo podía aumentar el número de linfocitos T en la sangre, unas células inmunitarias que desempeñan un papel fundamental en la lucha contra los virus.

Los farmacólogos de la Universidad de California confirmaron que la alicina tenía efectos antiinfecciosos.

Un estudio australiano realizado con 80 pacientes, publicado en enero de 2013 en la revista médica European Journal of Clinical Nutrition, reveló que una alimentación rica en ajo puede reducir la presión arterial.

Por último, los estudios han demostrado que cuando el cuerpo digiere la alicina produce ácido sulfénico, un compuesto que reacciona con los radicales libres peligrosos. Se trata por tanto de un excelente alimento antienvejecimiento.

Mejor ajo fresco

Los dientes de ajo fresco tienen que romperse o cortarse muy finos para liberar el máximo posible de alinasa. Se trata de una enzima que cataliza la formación de alicina. La alicina, a su vez, formará distintos compuestos organosulfurados. Para “activar” las propiedades medicinales del ajo hace falta entonces romper el diente antes de ingerirlo, a menos que se tenga un extractor de jugo para añadirlo a nuestros zumos de verduras frescos.

Normalmente con uno o dos dientes de ajo medianos es suficiente, y la mayoría de la gente los tolera. La alicina se destruye al cabo de una hora de haber sido liberada, por lo que el ajo en cápsulas, así como el ajo seco o en polvo, no son tan interesantes.

Así que para reforzar el sistema inmunitario en plena temporada de gripe y resfriados le voy a enseñar una buena receta:

La receta de la sopa de ajo contra los virus

Para cuatro personas:

  • 26 dientes de ajo sin pelar y 26 pelados
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 2 nueces grandes de mantequilla (unos 60 g)
  • media cucharilla de pimienta de Cayena en polvo
  • 70 gramos de jengibre fresco
  • tomillo fresco
  • 300 gramos de cebollas
  • 100 ml de leche de coco
  • 1 litro de caldo de verduras
  • 4 gajos de limón

Precaliente el horno a 175º. Coloque los 26 dientes de ajo sin pelar en un platito de cristal. Añada 2 cucharadas soperas de aceite de oliva, espolvoree flor de sal y mézclelo todo para que queden bien cubiertos. Tape el recipiente herméticamente con papel de horno y cocine hasta que el ajo esté dorado y tierno, lo que requerirá unos 45 minutos. Deje enfriar. Apriete los dientes de ajos entre los dedos para pelarlos y colóquelos en un cuenco pequeño.

Derrita la mantequilla en una olla grande a fuego medio-alto. Añada las cebollas, el tomillo, el jengibre, la pimienta de Cayena en polvo y deje que se haga unos 6 minutos, hasta que las cebollas estén transparentes. Añada el ajo asado y los 26 dientes de ajo crudo y cocine 3 minutos. Añada el caldo de verduras, tape la olla y déjelo hervir hasta que el ajo esté blando, es decir, unos 20 minutos. Mézclelo todo con la batidora o el pasapurés hasta que tenga una consistencia uniforme. Vuelva a verter la sopa en la olla, añada la leche de coco y déjelo hervir. Añada sal de mar y pimienta al gusto.

Exprima el jugo de 1 cuarto de limón en cada bol y listo para servir.

Se puede preparar con un día de antelación. Para ello, tápelo y guárdelo en la nevera, y cuando vaya a servirlo caliéntelo a fuego medio removiendo de vez en cuando.

¿Cuándo hay que llamar al médico?

Por lo general, cuando se tiene un resfriado no hace falta tomar ningún medicamento. Descanse, abríguese, duerma, evite el azúcar, bébase un caldo y un cuenco de sopa de ajo y tome vitamina D (5000 UI al día) para reanimar a su sistema inmunitario. Se curará en unos días y reducirá de forma significativa el riesgo de ponerse malo de nuevo.

Sin embargo, no confunda el resfriado con la gripe.

El resfriado se traduce en dolor de garganta, una tos ligera con algunas expectoraciones (esputos), mucosidad nasal… y un poco de mal humor del enfermo.

Pero la gripe, la de verdad, ¡no tiene nada que ver! Uno se siente tan mal que piensa que no va a volver a encontrarse bien en la vida. En cama, con una fiebre de caballo (39-40ºC), tos seca y cavernosa, dolor muscular, cansancio extremo… Y por desgracia a veces hay razón para estar preocupados, porque la gripe pone en peligro a personas en situación de riesgo: ancianos, niños, enfermos crónicos o aquellos que tienen un sistema inmunitario débil.

En los casos de resfriados graves, uno puede plantearse cogerse un día libre en el trabajo para curarse del todo. Un día y dos noches dormitando, abrigado bajo el edredón, acelerarán su recuperación y se sentirá como nuevo al volver al trabajo. Pero la cuestión queda totalmente fuera de lugar si se tiene una gripe de verdad. Sólo los compañeros de oficina malpensados o aquellos que no han tenido nunca la gripe pensarán que se queda en cama por gusto. Con la gripe usted no tiene más remedio que quedarse acostado y, a pesar de todos los cuidados, necesitará pasar entre una semana y quince días convaleciente para recuperar su estado normal.

Entonces, ¿cuándo hay que llamar al médico?

Las sinusitis, las infecciones de oído y las de pulmón, como la bronquitis y la neumonía, pueden tener un origen bacteriano y deben ser tratadas entonces con antibióticos (o, por supuesto, con sus alternativas naturales). Si presenta alguno de los siguientes síntomas durante su “resfriado”, tómeselo como una señal de una posible infección bacteriana, por lo que deberá llamar al médico:

  • más de 39ºC de fiebre, durante varios días seguidos.
  • dolor de oídos.
  • dolor alrededor de los ojos.
  • mucosidades nasales de color verde y amarillo.
  • dificultades respiratorias.
  • tos persistente con expectoraciones verdes y amarillas.

¡A su salud!

Juan-M Dupuis

10 grandes mentiras que dejar atrás en este año que termina

Las consignas “oficiales” en cuanto a nutrición que se difunden en colegios, hospitales y medios de comunicación son inexactas y contradictorias.

Entre todas ellas, he preparado una lista de 10 grandes mentiras, mitos e ideas falsas. No son las únicas, pero me parece que ahora que termina un año es una buena ocasión para dejarlas atrás y empezar 2015 con ideas claras que tendrán un gran beneficio sobre su salud. Ahí va la lista:

1. “El desayuno ideal”

Las recomendaciones oficiales aconsejan tomar para desayunar una rebanada de pan con mantequilla y mermelada, un zumo de naranja y un bol de leche.

Encontramos una variante de este mito en las cajas de cereales, que martillean a los niños diciendo que su desayuno ideal debe estar compuesto, por ejemplo, de un “bol de corn flakes con leche (para el calcio) y zumo de naranja (para las vitaminas)”.

Falso, falso, falso y mil veces falso.

Estos desayunos son bombas de azúcar: el zumo de naranja es rico en fructosa, el “azúcar malo” que aumenta la glucemia y que se transforma en grasa mala; la leche contiene mucha lactosa, que es otro tipo de azúcar. El pan con mermelada, o los cereales, también tienen muchos glúcidos y, en contacto con la saliva, el almidón del pan se transforma en glucosa y así se dispara el nivel de azúcar en sangre pocos minutos después de su absorción.

Tanto azúcar obliga al páncreas a producir un montón de insulina, lo que puede conllevar una crisis de hipoglucemia hacia las 11 de la mañana, con una disminución de la energía y un aumento del peso en forma de grasas malas, todo acompañado de una sensación de hambre que no desaparece.

En la facultad de dietética y ciencias de la nutrición de la Universidad de Kansas, varios investigadores publicaron un estudio en febrero de 2010 que demostraba que, por el contrario, el desayuno debe ser rico en proteínas. Menos glúcidos y más proteínas aumentan la energía y disminuyen la sensación de hambre a lo largo de la jornada, sin que aumente el número de calorías ingeridas durante el día. Realmente, las calorías adicionales consumidas en un gran desayuno se ven compensadas por un descenso similar de las calorías en otras comidas, sin que uno se dé cuenta. Así que no tendrá que hacer ningún esfuerzo.

Asimismo, sustituir los glúcidos por grasas buenas permite que disminuya la glucemia (el nivel de azúcar en sangre) y aumenta la sensación de saciedad, lo que disminuye el apetito y, por lo tanto, se deja de picar durante el día.

Por eso, un buen desayuno debe aportar las suficientes proteínas y grasas buenas. Lo mejor es que incluya alimentos como huevos, tortilla, aguacate, una loncha de salmón, de jamón, aceitunas, queso de oveja, nueces, almendras y otros frutos con cáscara o, incluso, unas verduras acompañadas de una vinagreta.

Esto le dará una verdadera sensación de saciedad, le aportará energía y tendrá un apetito moderado al mediodía que, a fin de cuentas, beneficiará su salud y su línea.

2. “La leche es buena para los huesos”

No existe la más mínima prueba de que la leche confiera más solidez a los huesos y prevenga las fracturas, sino que más bien es justamente lo contrario. Lo acaba de demostrar un nuevo estudio de Harvard (que es el resultado de todos los datos científicos que ya se tenían sobre este tema).

Ingerir más leche durante la adolescencia supone más riesgo en los hombres a padecer fractura de cadera. En las mujeres, el consumo de leche no supone ningún cambio. (1)

Además, según un estudio del año 2012 publicado en el American Journal of Epidemiology, los hombres que durante la adolescencia tomaron más lácteos tienen un riesgo significativamente superior de desarrollar cáncer de próstata. (2)

Según Thierry Souccar, uno de los mayores especialistas en nutrición, de renombre internacional (además de responsable de Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar, de los que tanto les hablo), asegura que “es necesario que las autoridades sanitarias reconozcan su error y asuman que se habían equivocado al incitar a toda la población a consumir de tres a cuatro productos lácteos al día ‘con el objetivo de prevenir las fracturas’”. “Deben abstenerse a partir de ahora de fomentar el sobreconsumo de dichos alimentos y recomendar la moderación”, asegura. (3)

3. “Los alimentos light son buenos para la salud”

¿Ha probado a qué sabe un alimento al que se le ha retirado toda la grasa? Pues exactamente a cartón. Nadie se lo comería.

La industria agroalimentaria lo sabe y por eso, cuando fabrica un alimento light, añade otras cosas para compensar la falta de grasas.

En general, se trata de azúcares: azúcar, jarabe de glucosa-fructosa o edulcorantes artificiales como el aspartamo.

Estos alimentos hacen que la sensación de tener ganas de comer apriete con fuerza. Las grasas, por el contrario, dan una sensación duradera de saciedad porque se quedan más tiempo en el estómago mientras las digieren los jugos gástricos.

Por lo tanto, es difícil adelgazar cuando se comen productos con bajo contenido en grasas.

4. “Los huevos son malos para la salud”

Una de las verdaderas hazañas de los dietistas modernos es haber demonizado uno de los mejores alimentos para el ser humano: los huevos.

La yema de huevo, según ellos, es poco menos que veneno, ya que es terriblemente rica en colesterol y, por lo tanto, factor de enfermedades cardíacas.

Es cierto que una gran yema de huevo contiene 212 mg de colesterol, que es mucho en relación con otros alimentos.

Sin embargo, también es cierto, tal como se ha demostrado, que el colesterol alimentario no aumenta el colesterol sanguíneo. El colesterol sanguíneo lo fabrica el hígado a partir del azúcar. ¿Cuántas veces habrá que repetirlo?

Un enorme estudio, basado en 4 millones de personas y de reciente publicación en el British Medical Journal, ha concluido de nuevo que comer un huevo al día no aumenta en absoluto el riesgo de enfermedad cardíaca y que puede disminuir el riesgo de ataque cerebral (AVC), salvo en las personas diabéticas. (4)

Cabe destacar también que la yema de huevo es muy rica en luteína y zeaxantina, dos antioxidantes extraordinarios que protegen magníficamente los ojos contra las cataratas y la degeneración macular. (5)

5. “Comer muchas proteínas es malo para el riñón”

Las dietas hiperproteínicas reciben fuertes críticas porque provocan problemas de riñón y osteoporosis.

Una vez más, lo cierto es justo lo contrario.

A largo plazo, comer proteínas vuelve a los huesos más sólidos y disminuye tremendamente el riesgo de fracturas, según un gigantesco trabajo de síntesis llevado a cabo recientemente por investigadores de la Universidad de Connecticut (Estados Unidos). Restringir el consumo de proteínas se describe incluso como “peligroso” para las personas con los huesos frágiles, según este estudio. (6)

En cuanto a los riñones, se trata de nuevo de otro mito. Estudios realizados en profundidad no han demostrado ningún vínculo entre las dietas ricas en proteínas y los problemas de riñón en las personas que gozan de buena salud. (7)

Pero ¡atención!: estamos hablando de personas sanas, sin problemas de riñón. En el caso de padecer insuficiencia renal se ha demostrado claramente que una disminución del aporte de proteínas preserva mejor la función renal en declive.

Comer más proteínas y menos cereales disminuye la tensión arterial, el nivel de colesterol y el riesgo de enfermedades cardíacas. (8)

En definitiva: deje de tener miedo a las proteínas, basta con acompañarlas siempre de generosas cantidades de verduras por su efecto alcalinizante, que normaliza el pH.

6. “Los aceites vegetales son mejores”

Los aceites vegetales ricos en ácidos grasos poliinsaturados se consideran buenos para la salud porque disminuirían el riesgo cardíaco.

No obstante, aquí hay un enorme malentendido, y es que no todos los ácidos grasos poliinsaturados tienen esas propiedades.

Los ácidos grasos poliinsaturados omega 6 tienen un efecto inflamatorio (malo para las arterias), mientras que los omega 3 son antiinflamatorios (buenos para las arterias).

El ser humano necesita consumir los omega 3 y los omega 6 de forma proporcional: si ingiere más cantidad de uno debe ingerir también más del otro. Se necesitan entre dos y cuatro veces más omega 6 que omega 3. La alimentación moderna es mucho más rica en omega 6 (presente en el aceite de girasol y el de maíz) y demasiado pobre en omega 3 (presente en el aceite de nuez y en el aceite de pescado, entre otras fuentes), lo que explica en parte el ascenso de las enfermedades cardíacas. La relación es a menudo de 1 a 20 ó incluso de 1 a 30.

Así pues, para mejorar su relación omega 6/omega 3, debe intentar disminuir el consumo de aceite de girasol y de maíz y aumentar a su vez el consumo de aceites ricos en omega 3. El aceite de oliva, rico en omega 9, también debe formar parte de su dieta.

¡Cuidado!: los ácidos grasos poliinsaturados son muy inestables, ya que se oxidan con facilidad y se vuelven tóxicos y dañinos para la salud. Esta oxidación se produce cuando los aceites se almacenan en botellas transparentes, expuestas a la luz, cuando las botellas se dejan abiertas sin el tapón y, con más rapidez si cabe, cuando se calientan.

Por lo tanto, hay que conservar como un tesoro las botellas de aceite vegetal en la oscuridad, en un lugar fresco y con el tapón puesto. Si vive solo o en pareja, elija botellas pequeñas para evitar tener una misma botella abierta varias semanas. Piense en tomar cápsulas de aceite de pescado (muy rico en omega 3) para mantener la buena relación omega 6/omega 3.

El aceite de linaza, pese a su consumo muy limitado en nuestro país, tiene interesantes propiedades nutricionales. Se obtiene de la semilla del lino, y es muy rico en ácidos grasos omega 3, omega 6 y omega 9. No sirve para freir (pues el calor lo descompone), sólo se debe consumir crudo. Debe conservarse en la nevera.

7. “Las grasas saturadas son malas”

En la década de los 60, se decidió de repente que las grasas eran las responsables de las enfermedades cardíacas, y en particular las grasas saturadas.

Esta novedad procedía de estudios sesgados y de decisiones políticas que se han demostrado ser un desastre.

Una gran revisión de artículos científicos publicada en 2010 concluyó de manera definitiva en una ausencia total de relación entre las grasas saturadas y las enfermedades cardíacas. (9)

Por lo tanto, no hay ninguna razón para privarse de las carnes grasas, del aceite de coco o de palma, muy ricos en ácidos grasos saturados, ni incluso de la mantequilla o la nata líquida si le sientan bien los productos lácteos.

Los alimentos grasos le aportan una sensación fuerte y duradera de saciedad, ya que tardan mucho en digerirse. Se mantienen más tiempo en el estómago que los glúcidos y las proteínas. Así pues, permiten regular mejor el apetito, limitar el picoteo entre horas, sentirse mejor, ser más activo y le ayudan a recuperar su peso natural.

8. “Todo el mundo debe comer cereales”

La idea de que el ser humano debe basar su dieta en los cereales siempre me ha parecido absurda.

La revolución agrícola, a partir de la cual el ser humano empezó a comer cereales, se produjo hace relativamente poco tiempo, si tomamos como referencia toda la evolución, y nuestros genes no han cambiado prácticamente desde entonces. El ser humano moderno es, ni más ni menos, un cazador-recolector con traje y corbata.

El tubo digestivo sigue siendo el mismo y no está hecho para digerir cantidades importantes de cereales.

Los cereales son pobres en nutrientes esenciales, en comparación con las verduras. Los cereales integrales también son ricos en ácido fítico, que se une a los minerales en el intestino, lo que impide que sean asimilados. (10)

El cereal más extendido en los países occidentales es, con diferencia, el trigo, que puede provocar en el ser humano todo tipo de problemas de salud, algunos menores y otros más graves.

El trigo moderno contiene grandes cantidades de una mezcla de proteínas llamada gluten, que una parte importante de la población no tolera y se manifiesta en forma de alergias, intolerancias e hipersensibilidades.

En ese caso, comer gluten puede dañar la pared intestinal, provocar dolores, gases, diarreas y fatiga. (11) El consumo de gluten también se asocia, según varios estudios muy serios, a la esquizofrenia, que es una enfermedad mental grave. (12)

De esta forma, reducir el consumo de cereales de la alimentación puede resultar excelente para la salud, siempre que, por supuesto, se sustituyan las calorías que se pierden por un consumo mayor de verdura, fruta, frutos con cáscara (como nueces, avellanas, almendras, nueces…) y otros alimentos ricos en nutrientes.

9. “El azúcar es malo, ya que son ‘calorías vacías’”

Muchas personas piensan que el azúcar de mesa es malo porque no son más que “calorías vacías”. Es cierto que el azúcar es muy pobre en nutrientes esenciales, pero el problema va mucho más allá.

Los especialistas llaman sacarosa al azúcar de mesa. La sacarosa está formada por una molécula de glucosa y una molécula de fructosa.

Ahora bien, la fructosa es un azúcar malo si se consume aislado. En lugar de utilizarse para aportar energía a las células o al cerebro, como la glucosa, la fructosa la metaboliza el hígado, que la transforma en triglicéridos, que son grasas que circulan por la sangre y que aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas.

Comer mucha fructosa provoca resistencia a la insulina y a la leptina, la primera etapa hacia el síndrome metabólico, la obesidad y la diabetes. Así pues, el azúcar de mesa es el principal responsable de los problemas de peso y, sin ninguna duda, el peor ingrediente de nuestra dieta alimentaria. Como es muy barato, es uno de los ingredientes que más utiliza la industria agroalimentaria. Constituye incluso la principal materia prima de sectores industriales enteros como la confitería, la pastelería, la industria de las mermeladas y la de bebidas.

Más que ir contra las grasas en la alimentación, hay que ir contra el azúcar… y verá cómo la aguja de su báscula vuelve tranquilamente a su peso normal, sin hacer nada más.

10. “La grasa engorda”

Vuelvo de nuevo al tema, ya que parece que todo el mundo piensa que comer grasas engorda.

Eso que se acumula bajo la piel y que nos vuelve gordos y blandos es la grasa. Así pues, se piensa de forma simplista que al comer grasa se tiene que aumentar a la fuerza la capa de grasa corporal.

Sin embargo, no es tan sencillo. Es cierto que las grasas contienen más calorías por gramo que los glúcidos y las proteínas, pero por otro lado tenemos un cierto rechazo natural a comer muy graso porque la grasa provoca rápidamente una sensación de saciedad e incluso de hastío, ya que la digerimos con menos facilidad, sobre todo si se consume sola. Eso no pasa con el azúcar, que podemos comer en grandes cantidades sin darnos cuenta, sobre todo cuando lo absorbemos en forma de alimentos que no tienen un gusto azucarado, como son el pan, la pasta o las patatas.

A la hora de adelgazar, no hay casi ninguna diferencia entre una dieta pobre en glúcidos y una dieta pobre en grasas.

Por el contrario, las dietas pobres en glúcidos parecen más eficaces a largo plazo. Además, mantienen una mejor salud cardiovascular. (13)

Con esta lista en la mano de 10 grandes mentiras y mitos sobre alimentación, le propongo que se trace algunos buenos propósitos de cara al próximo año para alimentarse mejor. ¿Se apunta al reto?

Le deseo un próximo año 2015 lleno de salud para usted y los suyos.

¡A su salud!

Juan-M. Dupuis

32 razones para abandonar la leche

 

La razón principal por la que la gente bebe leche y sus derivados es por el supuesto

contenido en proteínas y su aporte de calcio. En primer lugar debemos recordar que aunque una vaca es un animal mamífero su organismo es muy diferente al tuyo. La leche de la vaca contiene el triple de proteínas que la leche humana ya que los terneros recién nacidos necesitan desarrollarse mucho más rápido que los niños cuando nacen.

Cuando el ternero llega a los dos años deja de tomar leche por que ya no es el alimento que necesita. Si no lo es para él

¿Por qué debe serlo para ti? Al igual que los terneros dejan de consumir leche los seres humanos perdemos la capacidad de digerirla a partir de los dos años de vida aproximadamente. En ese momento una enzima llamada lactasa comienza a disminuir en nuestro organismo. Esta enzima es la encargada de digerir la lactosa que contiene la leche. Este es uno de los motivos por los cuales nuestro organismo no puede tolerar la leche. Por ello muchas personas sienten pesadez gases o malestar al ingerir leche. A otras personas con constitución más robusta puede parecerles que les sienta bien pero su organismo no la absorbe bien.

A continuación detallo varios síntomas enfermedades o problemas que han sido asociados al consumo de leche:

1) ALERGIAS. La leche es uno de los principales responsables de las alergias debido a 25 diferentes proteínas que pueden producir esta enfermedad. Según estadísticas pueden aparecer erupciones cutáneas en el 70% de los niños.

2) ANEMIA. Provoca una pérdida de hierro en bebés y niños al sangrar los intestinos lo que produce anemia. También en adultos ya que calcio y hierro son antagónicos. Además se ha comprobado que la leche provoca una disminución de la hemoglobina.

3) ANTIBIOTICOS. «Con el fin de que las vacas no desarrollen mastitis se permite que la vaca reciba hasta 80 antibióticos diferentes». (Newsweek 28 Marzo 1994 p.48) Esos antibióticos pueden luego pasar a la leche en forma de trazas y a la larga crear una resistencia bacteriana en el consumidor. Según un estudio de la Universidad de Jaén (España) un vaso de leche puede contener una mezcla de hasta 20 analgésicos antibióticos y hormonas de crecimiento según han comprobado los científicos.

4) ARTERIOESCLEROSIS. Se cree que el consumo de leche puede ser un factor determinante en el origen de arteriosclerosis por su contenido en grasa saturada.

5) ARTRITIS REUMATOIDE. Una de las causas de esta enfermedad puede deberse a la reacción del organismo por el consumo de leche. Una niña de 8 años que padecía esta enfermedad abandonó el consumo de lácteos y en tres semanas se le fueron todos los síntomas de la enfermedad. muchos otros casos también se ha notado una mejoría.

6) ASMA. En EE.UU. un grupo de personas asmáticas fueron puestas en una dieta sin lácteos. El 90% de ellos experimentaron una notable mejoría. En otros estudios se han dado resultados similares.

7) BACTERIAS. Hay 20 tipos de bacterias que pueden infectar la leche. Ciertas bacterias del género bacillus y clostridium son capaces de formas esporas. Las esporas son formas de protegerse las bacterias. Cuando las condiciones ambientales son favorables estas esporas vuelven a transformarse en gérmenes patógenos. Según el Ministerio de Salud de los EE.UU. una cucharadita de leche puede tener 100.000 células. (Bacterias, virus, células cancerígenas, etc.). ¿Por qué? La pasteurización destruye el 99´9% de las bacterias patógenas. Dependiendo las condiciones este número puede incrementarse hasta varios millones. En la leche en polvo el gobierno EE.UU. permite un máximo de 10.000 bacterias por gramo. Se han encontrado bacterias de listeria en la leche después de 11 pasteurizaciones. Estas bacterias también pueden sobrevivir las temperaturas de refrigeración. Más del 50% de la leche está contaminada con bacterias coliformes. (E-Coli. La que provoca la infección de orina.) Cuando la bacteria E-Coli contenida en la leche se introduce en el organismo puede mutarse en E-Coli 0157:H7. Si esto ocurre puede aparecer especialmente en los niños un síndrome llamado Síndrome Urémico Hemolítico. Este síndrome cursa con diarrea las 24 horas del día temblores debilidad fallo renal y finalmente una muerte agonizante del niño.Recientemente 13.000 personas en Japón enfermaron por beber leche contaminada con estafilococos aureus. La fábrica lechera responsable tuvo que cerrar.

8) CÁLCULOS RENALES. El calcio inorgánico y no absorbido de la leche pasteurizada es depositado en los tejidos blandos y calcifica precipitando un gran número de enfermedades: artritis, cataratas, piedras en el riñón, dolor de espalda, etc. ¿Es mera coincidencia que los pacientes propensos a la formación de piedras en el riñón no tienen más tiempo este problema después de eliminar los productos lácteos de sus dietas?

9) CÁNCER. Hay cientos de millones de proteínas hormonas y sustancias diferentes en la naturaleza y sólo dos de ellas son iguales entre dos especies. Esa poderosa hormona de crecimiento es la llamada Factor de Crecimiento Insulínico (IGF-1). El IGF-1 es idéntica en la vaca y el hombre. Muchos estudios han demostrado que esta hormona es capaz de acelerar el desarrollo de las células cancerígenas en cualquier tipo de cáncer. (Ovarios, útero, pecho, próstata, intestino, etc.)

10) COLESTEROL. Cuanta más leche se consuma más probabilidad de padecer de colesterol elevado por su contenido en grasas saturadas.

11) CONSEVANTES. Se está utilizando un conservante para la leche llamado formalina que según el gobierno de los EE.UU. es un cancerígeno y puede provocar mutaciones genéticas.

12) DIABETES. La Albúmina Sérica Bovina es una proteína que se encuentra en la

Leche y que puede ser la causa de la aparición de la diabetes. Los diabéticos insulino-dependientes crean anticuerpos ante este tipo de proteínas mientras no ocurre en sujetos sanos. Esto ha sido demostrado en algunos estudios científicos que se han hecho en la India.

13) DIOXINAS. Las dioxinas son una de las sustancias más tóxicas que se conocen. Estos residuos de procesos industriales se encuentran en el ambiente y se cree que tiene un gran poder cancerígeno. En 1999 la Organización Mundial de la Salud organizó en Ginebra un simposio sobre las dioxinas y según se expuso allí el 90% de las dioxinas que ingieren los seres humanos proceden de la leche y sus derivados.

14) DIARREA. Es el síntoma gastrointestinal más común en los niños que tienen intolerancia.

15) ENFERMEDAD DE CHRON. La enfermedad bacteriana más seria que puede tener una vaca se debe a la micobacteria paratuberculosis. Esta bacteria causa la enfermedad de Johne en las vacas y sus síntomas son diarrea sangrante. Esta bacteria puede desarrollarse en la leche y resistir la pasteurización. Una vez en el organismo puede causar la Enfermedad de Chron.

16) ENFERMEDAD DE LAS VACAS LOCAS. (Libro). «Un vegetariano de 24 años es diagnosticado con la enfermedad de Cruetzfeld-Jacob. Los científicos temen que haya sido la leche y el queso la fuente de la infección». (London Times 23 agosto 1997) Esa era la noticia del periódico londinense. A los médicos les costó encontrar el agente por el cual el joven se había infectado. Pasado un tiempo llegaron a la conclusión que la leche pudo haber sido el vehículo por el que el joven vegetariano desarrolló esta enfermedad. Debemos recordar que los ganaderos dedicados a la explotación de la leche fueron los que comenzaron a utilizar los restos de animales enfermos o muertos como alimentos para sus vacas ya que comprobaron que las vacas producían más leche. Hoy sabemos que los priones son los responsables de la Enfermedad de las Vacas Locas. También sabemos que se han encontrado priones en las glándulas linfáticas de las vacas. Dichos priones una vez que están en las glándulas linfáticas pueden pasar a las amígdalas de las vacas y de ahí pasar fácilmente a la leche.

17) HORMONAS. La industria lechera está utilizando hormonas de crecimiento recombinadas (Monsanto) en las vacas lecheras. Esta hormona puede aumentar la producción de leche un 20%. Según la OMS la inyección de esta hormona incrementa la concentración de IGF-1 en la leche. (Ver punto 4). En algunas muestras de leche también ha aparecido la hormona progesterona. Todo esto hace que se estén dando casos de niñas que con 7 años han desarrollado completamente sus pechos y tenido su primera menstruación.

18) INFARTO. Según estadísticas realizadas en EE.UU. la leche es el alimento que más directamente está asociado con los infartos de corazón por encima incluso del azúcar de la proteína animal y la grasa animal. Según parece el calcio de la leche que el cuerpo no puede absorber se deposita en las arterias que las endurece y a la larga provoca los infartos. Finlandia es uno de los países donde más leche se bebe en el mundo y donde se da un porcentaje muy alto de infartos. Los esquimales de Groenlandia consumen gran cantidad de proteína y grasa animal pero muy poca leche y apenas padecen de infarto de corazón isquémico.

19) INTOLERANCIA. Nuestro organismo no tolera ni absorbe bien la leche a partir del primer o segundo año ya que nos falta la enzima de la lactasa en el intestino delgado encargado de metabolizar la lactosa de la leche.

20) INFECCIONES GASTROINTESTINALES. Al consumir leche se tienen 40 veces más probabilidades de sufrir estas infecciones. La leche puede ocasionar problemas gastrointestinales en el 30% de los niños.

21) INFECCIONES RESPIRATORIAS. La mortalidad por infecciones respiratorias es 120 veces superior al beber leche.

22) LEUCEMIA. El Ministerio de Agricultura hizo un estudio en 1996 para saber cuántas de sus vacas lecheras tenían el virus de la leucemia bovina. Resultado: 89%. La leche puede estar infectada con el virus de leucemia bovina causante de la leucemia también en hombres. Este virus lo llevan las vacas durante toda su vida. El retrovirus de la leucemia bovina (VLB) es Normalmente inactivado por la pasteurización pero no altera su estructura genética. Este virus puede sobrevivir la hora y media de tránsito a través del estómago. Y los linfocitos del virus de la leucemia bovina pueden atravesar la barrera intestinal. Además hay varios tipos de virus de la leucemia que sobreviven la pasteurización. Un grupo de investigadores en California condujo un estudio independiente. Cartones de leche fueron comprados en varias tiendas. Esos cartones de leche fueron tomados de los estantes como lo haría cualquier miembro de una familia cuando va de compras. Esos cartones de leche fueron llevados a laboratorios independientes donde fueron sometidos a exámenes. Encontraron que 80% de la leche contenida en los cartones tenían virus vivos de leucemia. ¡La pasteurización no mató los virus! Los mayores índices de leucemia aparecen en niños de entre 3 y 13 años que son los que más leche de vaca toman y en los ganaderos los que más contacto tienen con las vacas.

23) MIGRAÑA. En cierta ocasión alguien me expuso el caso de una mujer de 90 años que desde la infancia padecía de migraña. Me pidió que le recomendara algo para aliviarla. Le indiqué que lo primero que había que hacer era eliminar la leche y sus derivados de la dieta. Una vez que los hizo la migraña desapareció. Lástima que esta mujer tuviera que sufrir de migraña durante toda su vida y no supiera que el problema estaba en la leche que bebía cada día.

24) MUERTE SUBITA. Se ha comprobado entre los recién nacidos que si a estos se les da leche de vaca tienen más posibilidades de morir de muerte súbita por la mucosidad que se puede generar en sus bronquiolos. Por ello la muerte por neumonía es cuatro veces más probable con respecto a los niños amamantados.

25) NEFROSIS. La nefrosis es una alteración de los riñones. Esta alteración provoca una perdida permanente de proteínas que desembocan en la orina. El resultado de esta enfermedad es un nivel bajo de proteínas en sangre. Eventualmente esta enfermedad resulta en una acumulación de líquidos en el niño e hinchazón de manos y pies. Algunos niños pueden incluso desarrollar nefrosis crónica lo que les puede llevar a la muerte.

26) OSTEOPOROSIS. Los niños españoles consumen 500 ml de leche al día pero tiene bajos niveles de calcio según un estudio que se hizo en la Comunidad Autónoma de Madrid. En los EE.UU. se bebe un litro diario de leche como media pero 30 millones de mujeres padecen osteoporosis. Los países con mayor consumo de leche del mundo (EE.UU. Inglaterra y Suecia) son los que tienen una mayor incidencia de osteoporosis. Cada año hablo con decenas de mujeres que padecen de osteoporosis. Vienen para que les recomiende algo que fortalezca sus huesos. La primero que les pregunto es la cantidad de leche que beben diariamente. Casi el cien por cien de las personas que he preguntado me dicen que beben un litro de leche de media. Entonces trato de razonar con ellas y de hacerles ver que si la leche fuera tan buena para los huesos ellas no tendrían osteoporosis. Aunque sorprenda el consumo de leche está asociado a la osteoporosis. Los países donde más leche se consume es donde más osteoporosis hay pero en países asiáticos donde no se consume leche no aparece esta enfermedad. En países como China y Japón donde apenas se consumen lácteos la incidencia es escasa. La pasteurización destruye el calcio de la leche que no se puede absorber y peor aún su digestión acidifica la sangre lo que descalcifica los huesos.

27) OTITIS. Se ha observado que los niños que consumen productos lácteos sufren más frecuentemente de otitis con respecto a los que no la consumen.

28) PESTICIDAS. En un estudio hecho en EE.UU. en 1984 más del 90% de las muestras de leche tenían restos de pesticidas. La leche está también infectada con hidrocarburos clorados (también cancerígenos) en una proporción mil veces mayor que las verduras.

29) SALMONELA. Una mala pasteurización puede hacer que la Salmonella aparezca en la leche. En 1985 150.000 personas contrajeron Salmonella en Chicago por que la leche no estaba correctamente pasteurizada. Cuatro personas murieron.

30) SIDA. Hoy se conoce que el 50% de las vacas tienen SIDA bovino. Sabemos que el SIDA se transmite por la sangre. Según cuenta el Dr. Virgil Huse el ha podido ver en algunas industrias lácteas como en algunas ocasiones las vacas mientras son ordeñadas sangran por las microhemorragias de las máquinas de ordeño. Esta sangre pasa junto con la leche ordeñada a un depósito en el que se almacena la leche. El cuenta como en varias ocasiones ha sido testigo de observar la ordeña y como el color de la leche en esos depósitos no era blanca sino de color marrón debido a la mezcla de la leche y la sangre. Una vez que esos litros de leche contaminados con sangre son mezclados en grandes depósitos con el resto de la leche el color marrón se diluye y vuelve a recuperarse el color blanco de la leche. Por ello hay científicos como el propio Dr. Huse que creen que el virus del SIDA bovino puede favorecer la aparición de SIDA en los hombres a través de la leche.

31) TUBERCULOSIS. Esta enfermedad está producida por la mycobacteria bovina que es una bacteria que puede sobrevivir a la pasteurización. Una vaca con tuberculosis pulmonar puede tragarse su propia saliva y esta junto con la mycobacteria llegada de los pulmones llegar al tracto digestivo permanecer activa e infectar la leche.

32) GRASA CERDO. Hace un tiempo unos ganaderos asturianos fueron entrevistados en un programa de radio de Madrid dirigido por un locutor de radio a quien pude conocer personalmente. El es preguntó por el precio de litro de leche al que los ganaderos venden la leche a las compañías lecheras (envasadoras). Para sorpresa del locutor declararon que el precio era de 120 euros. El locutor sorprendido por el precio les preguntó que como era posible que los ganaderos cobren 200 ptas. el litro y luego se nos venda a 50 céntimos. Los ganaderos no supieron responderle. Conocí este periodista en la feria BioCultura de Madrid del año 2000. Después de escuchar una conferencia en la que habló entre otras cosas de la leche y de su entrevista con los ganaderos fui a hablar con él. Le dije que lo que hoy se está vendiendo como leche no lo es. La magia de pagar a 120 euros el litro de leche y venderla a 0,50 y hacer negocio con la gente es sólo posible si la leche se diluye con agua. Le expliqué que ese fraude es conocido como el «aguado» y que para recomponer esa leche son necesarias otras sustancias para intentar devolver a la leche la apariencia y el sabor «original». La sustancia que más se utiliza para devolver sabor a la leche es la grasa de cerdo. Me comentó que debe haber una gran mafia detrás de la industria láctea ya que justo después de citar su entrevista con los ganaderos asturianos en su programa de televisión en Tele 5 recibió varias amenazas para que dejara de hablar mal de la leche. Lo cierto es según la información que una cadena de hipermercados ha difundido en algunas charlas a escolares del País Vasco sólo el 5% de la leche envasada es realmente leche. A algunas personas se les ha confirmado por parte de algún representante de la industria láctea el uso de grasa de cerdo en la recomposición de la leche. Hay incluso personas que han tenido la ocasión de ver en alguna empresa envasadora de leche grandes cantidades de sebo de cerdo almacenadas. Al preguntar sobre el asunto se les confirmó que era para añadirlo a la leche.

Por otra parte en muchas ocasiones se está utilizando la vitamina D como aporte a la leche según nos dicen para fijar mejor el calcio. Hay cuatro fuentes principales para obtener la vitamina D:

a) Hígado crudo de pescado.

b) Piel de oveja.

c) Piel de cerdo.

d) Cerebro de cerdo.

Hay varios tipos de vitamina D. La más utilizada para la leche es la D-3. La Vitamina D-3 se extrae de la piel de los cerdos y luego se vende a los fabricantes de leche. Si alguien quiere contrastar esta información lo puede hacer en http://www.notmilk.com/pigmilk.html. (Esta página ofrece además cientos de referencias científicas que desaconsejan el uso de la leche.)

CONCLUSIÓN

A pesar de toda la publicidad que se le da a la leche de vaca este producto es muy poco recomendable para el ser humano. No se deje engañar por aquellos que con el fin de vender leche pagan cuantiosas sumas de dinero en anuncios de televisión o incluso a algunos médicos para que digan que la leche es necesaria y así nosotros sigamos comprándola.

Cuando se han hecho experimentos en los que a unas crías de mamífero se les amamantaba con una leche diferente a la de su especie. Uno de los primeros fue Pottenger con las crías de gatos a las que se les daba a beber leche de vaca. Lo que experimentó Pottenger iba en contra de la naturaleza. Como resultado todas las crías enfermaron y más tarde murieron.

Creo que ha llegado el tiempo en el que por nuestro bien debemos de abandonar la leche.

Habiendo dicho todo esto me gustaría darte la alternativa positiva. No es bueno eliminar un producto de uso regular de una dieta sin dar opciones a quien quiere mejorar su forma de alimentarse.

ALTERNATIVAS VEGETALES A LA LECHE

Mucha gente me pide que les diga cuál es la mejor de las leches vegetales y siempre les digo que lo ideal NO es beber un tipo de leche. Cada una de ellas tiene propiedades o nutrientes que las otras no tienen. Lo ideal es alternar su uso.

Así como no tomas un solo tipo de fruta porque te parezca que es la mejor de igual modo tienes que hacer con las leches.

Aquí tienes una gran variedad de alternativas de frutos secos o cereales de los que puedes elaborar o comprar un sustituto para la leche de vaca:

1-ALMENDRAS. Es una de las alternativas con más cantidad de proteínas. Es muy rica en ácido linoleico y oleico grasas recomendada para el sistema cardiovascular. Es rica en minerales y tiene un buen equilibrio entre el calcio/fósforo. Recomendada para niños embarazadas y ancianos.

2-ALPISTE. Muy apropiada para personas con colesterol.

3-ARROZ. Especialmente indicada para personas con dificultades digestivas e incluso bebes que no pueden ser amamantados.

4-AVELLANAS. Tiene una buena relación calcio/fósforo lo que la hace apropiada para niños en crecimiento y también para embarazadas por su gran cantidad de ácido fólico.

5-AVENA. La bebida de avena es una de las más ricas en fibra. Quizá su principal propiedad sea su elevado contenido en vitamina B que se recomienda calmar y fortalecer el sistema nervioso.

6-CASTAÑA. Es una bebida muy digestiva y que tiene la capacidad de estimular nuestra circulación. Es también una bebida energética.

7-CHUFA. Es una bebida con muchas sales minerales y con un alto contenido en enzimas. Es también alcalinizante por lo que se convierte en la bebida ideal para quienes sufren de enfermedades producidas por exceso de acidez en el organismo. Entre otras el cáncer.

8-COCO. Es una bebida energética y diurética. Especialmente indicada para combatir parásitos intestinales. Muy recomendable usarla esporádicamente para niños.

9-ESPELTA. La espelta es una variedad de trigo que se cultiva desde hace unos 6.000 años. Tiene proteínas de buena calidad y un buen mejor equilibrio de aminoácidos esenciales. Posee de ácidos grasos esenciales que suelen recomendarse a nivel cardiovascular. Contiene silicio que fortalece los tejidos (huesos, tendones, etc.) y refuerza los sistemas inmunitario y circulatorio.

10-QUINOA. La quinoa se cultiva en la región del altiplano andino de América del Sur desde tiempos ancestrales. Es considerada un pseudocereal con alto contenido en almidón. Por ello es apto para celíacos. Tiene un contenido proteínico mejor que el resto de leches vegetales ya que contiene todos los aminoácidos esenciales. Es muy digestiva y nutritiva. Aporta mucho magnesio, fósforo, potasio, hierro, fibra y vitamina E. La Organización Mundial de la Salud OMS considera la proteína de la quinoa tan completa nutricionalmente como la de leche. Esto se debe a su alto contenido en germen un 30% del peso total del grano (en la mayoría de los cereales este germen no sobrepasa el 1% de su peso)

11-SÉSAMO. El sésamo es uno de los vegetales más rico en lecitina. Es alcalinizante de la sangre, energético, mineralizante, reconstituyente muscular y nervioso potenciador de la memoria y las facultades intelectuales, protector circulatorio. Está Indicado en estados carenciales como osteoporosis, debilidad ósea, pérdida del cabello, caries, encogimiento de las encías y debilidad pulmonar. El sésamo es útil frente a problemas nerviosos: agotamiento, estrés, pérdida de memoria, depresión, irritabilidad, insomnio. La leche de sésamo resulta así un excelente complemento nutritivo para personas sometidas a gran actividad mental o intelectual. También ayuda a soportar exigencias físicas: prácticas deportivas, embarazo, lactancia o períodos de convalecencia.

12-SOJA. Es la leche vegetal más utilizada pero no por ello la mejor. De hecho es la última que suelo recomendar. A pesar de que tiene un alto valor en proteínas es difícil de digerir. Su alta cantidad en isoflavonas hace de ella una alternativa que «nunca» debiera usar una persona con un diagnóstico de tumores o cáncer con un nivel hormonal elevado. En canales como YouTube tienes recetas y vídeos para poder aprender a hacer estas bebidas vegetales.

Espero que la información aquí presentada pueda servirte para hacer un cambio en tu alimentación y que pronto puedas comprobar los resultados.

Juan Torrontegui

Técnico Superior en Dietética y Naturópata

Basti (ENEMA DE CAFÉ)

Advertencia:

 

El siguiente artículo es sólo para fines informativos, y no pretende ser un consejo médico. Muchas autoridades médicas consideran este un procedimiento peligroso, y no recibe la aprobación INeedCoffee.com.

El uso de café en enemas para los propósitos de desintoxicación es bien conocido. Es un remedio herbologico común que ha sido sugerido por los profesionales de medicina holística y alternativa por muchos años.

 

¿Por qué funciona?

 

Los efectos de un enema de café son diferentes de un enema de solución salina. La diferencia más importante entre un enema de solución salina y un enema de café es la presencia de cafeína en el café. La cafeína, teofilina y teobromina, se combinan para estimular la relajación de los músculos lisos que causan la dilatación de los vasos sanguíneos y los conductos biliares. Los efectos de tener un enema de café no son los mismos que el consumo de café. Las venas del ano son muy cerca de la superficie del tejido. Por consiguiente, la cafeína se absorbe más rápidamente (y en una mayor concentración) de lo que es en cuando el café se bebe.

 

Beneficios del hígado

 

Adicionalmente, el café tiene una composición química que es estimulante. Las enzimas de café, conocidas como palmitatos, ayudan al hígado a eliminar los las toxinas en ácidos biliares. El café se absorbe en la vena hemorroidal, a continuación, se toma hasta el hígado por la vena portal. Con los conductos biliares dilatados, la bilis lleva toxinas de distancia en el tracto gastro-intestinal. Al mismo tiempo, la actividad peristáltica se anima a causa de la inundación de la parte inferior del colon. Así, cuando se evacua el colon, las toxinas y la bilis se realizan fuera del cuerpo.

 

Suministros

 

  • Usted tendrá que comprar un equipo de enema reutilizable, disponible en la mayoría de las farmacias. Por lo general son desechables (aunque pueden ser limpiados y reutilizados durante varios meses) y que son baratos.
  • El agua destilada.
  • El café orgánico, cualquier nivel de tostado valdrá.
  • Olla exprés.

 

Preparación del café

 

  •   hervir 8 tazas de agua.
  •  Moler ocho cucharadas colmadas de café orgánico. Póngalo en una olla exprés.
  •  Verter el agua sobre el café molido y dejar reposar una vez hecho y enfriar durante una hora.
  •  Después de este período de tiempo, el líquido debe estar aproximadamente a la temperatura del cuerpo. Si usted pone el dedo en el agua esta debe estar tibia, pero no caliente.
  • colar los posos del café, y a continuación, verter el líquido de café en la bolsa de enema.

 

Instrucciones

 

  • Siga las instrucciones que acompañan al equipo de enema. Acuéstese sobre su lado derecho, inyectar y retener el café durante 10-20 minutos.
  • Recomiendo masajear ligeramente el abdomen de izquierda a derecha (por el lado izquierdo, y luego a la izquierda a la derecha justo debajo del ombligo).
  • Además, recomiendo cambiar de posición mientras que conserva el café. Después de unos minutos voltean boca arriba, unos minutos más tarde cambian a su lado izquierdo antes de evacuar sus intestinos.

 

Preocupaciones

 

Muchas personas se preocupan la adicción al enema. Este temor es infundado. Los intestinos pueden seguir funcionando por su cuenta después de los enemas que son descontinuados.

 

Alexandra Astakhov

Coffee Enema

Warning: The following piece is for informational purposes only, and is not intended to be medical advice. Many medical authorities consider this a dangerous procedure, and it is not endorsed by INeedCoffee.com.

The use of coffee in enemas for detoxification purposes is well known. It is a common herbalogical remedy that has been suggested by holistic and alternative medicine professionals for many years.

Why it works

The effects of a coffee enema are different than a saline enema. The most important difference between a saline enema and a coffee enema is the presence of caffeine in the coffee. Caffeine, theophylline and theobromine, combine to stimulate the relaxation of smooth muscles causing dilatation of blood vessels and bile ducts. The effects of having a coffee enema are not the same as drinking coffee. The veins of the anus are very close to the surface of the tissue. The caffeine is therefore absorbed more quickly (and in higher concentration) than it is in when coffee is drunk.

 

 

Liver benefits

Additionally, coffee has a chemical makeup that is stimulative. The enzymes in coffee, known as palmitates, help the liver carry away the toxins in bile acid. The coffee is absorbed into the hemorrhoidal vein, then taken up to the liver by the portal vein. With the bile ducts dilated, bile carries toxins away to the gastro-intestinal tract. Simultaneously, peristaltic activity is encouraged because of the flooding of the lower colon. Thus, when the colon is evacuated, the toxins and bile are carried out of the body.

Supplies

  • You will need to buy a re-usable enema kit, available at most pharmacies. They are usually disposable (although they can be cleaned and reused for several months) and they are inexpensive.
  • Distilled water.
  • Organic coffee, any roasting level will do.
  • French Press pot.

Preparing the Coffee

  • Bring 8 cups of water to a boil.
  • Grind eight heaping spoonfuls of organic coffee. Put it in a french press pot.
  • Pour the water over the coffee grounds and let it steep then cool for one hour.
  • After this amount of time, the liquid should be about body temperature. If you stick your finger in the water it should be lukewarm, but not hot.
  • Press the coffee grounds to the bottom, then pour the coffee liquid into the enema bag.

Directions

  • Follow the directions that accompany the enema kit. Lie on your right side, inject and retain the coffee for 10-20 minutes.
  • I recommend lightly massaging your abdomen from left to right (up the left side, and then left to right just below the navel).
  • Additionally, I recommend changing positions while retaining the coffee. After a few minutes turn over onto your back, a few minutes later switch to your left side before evacuating your bowels.

Concerns

Many people are concerned that the body will become ‘addicted’ to the enema. This fear is unfounded. The bowels can continue to function on their own after enemas are discontinued.

by Alexandra Astakhov

Café: beneficios para su salud en cada taza

 

Son pocos los especialistas en medicina natural que recomiendan beber café. Los médicos, por su parte, educados para luchar contra toda clase de “adicciones”, suelen colocar a la cafeína en el banquillo de los acusados, al lado del alcohol, el tabaco e incluso ¡las drogas!

Pero a pesar de la desconfianza que provoca el café, ningún estudio ha conseguido todavía demostrar que su consumo razonable aumente el riesgo de hipertensión, problemas del corazón o cualquier otra enfermedad grave.

Justo al contrario: se empieza a creer que el café podría tener múltiples efectos beneficiosos para la salud. Algunos naturópatas, que hasta ahora estaban muy en contra del café, están revisando sus propias recomendaciones. (1)

El gran estudio EPIC sobre cáncer y nutrición en Europa ha determinado que, contrariamente a lo que se creía hasta ahora, no existe ninguna relación entre el consumo de café y el aumento del riesgo de sufrir enfermedades crónicas como cáncer, diabetes o enfermedades del corazón. (2)

En cambio, ha comprobado, como así lo hicieron varios estudios con anterioridad, que el café podría reducir el riesgo de diabetes tipo 2.

También podría reducir en gran medida el riesgo de sufrir Parkinson. Un estudio publicado en el prestigioso Journal of the American Medical Association señala incluso una reducción del riesgo ¡del 80%! entre los grandes consumidores de café. (3)

También podría reducir el riesgo de cáncer de próstata, hígado, riñón y colon, el riesgo de arritmia cardíaca y los problemas pulmonares. (4) (5) (6) (7) (8) (9) (10)

Sin embargo, para aprovecharse de los beneficios del café, hace falta respetar algunas normas.

Consuma café de verdad

Un estudio publicado en una revista médica especializada en Alzheimer, Journal of Alzheimer Disease, comparó el efecto de la cafeína sola con el de la cafeína mezclada con otros ingredientes presentes en el café. Únicamente el café solo, con todos los ingredientes naturales que contiene, posee efectos positivos sobre la memoria.

No es ninguna sorpresa: el café contiene una mezcla natural de polifenoles antioxidantes (entre los que se encuentran ácidos clorogénicos) y bioflavonoides. Puede que el café sea incluso la fuente alimenticia de antioxidantes más importante en países desarrollados. Los diferentes compuestos químicos presentes en el café se cuentan literalmente por miles y la ciencia nos sugiere que sus efectos se combinan para aportar todos estos beneficios. (11)

Evite por tanto cualquier sucedáneo de café; ni los extractos ni mucho menos la cafeína pura producen dichos efectos, sino el producto en su conjunto, a poder ser biológico y lo más cercano posible a su forma natural.

Contrariamente a la creencia falsa, pero ampliamente extendida, el café negro torrefacto (tostado) es bueno para la salud, y no así el café sin tostar. Y yo diría incluso más: cuanto más tostado, mejor.

Y esto es así porque cuanto más tostado está el café (por tanto negro) menor es su contenido en cafeína. La cocción de los granos de café descompone la cafeína, que se degrada por el efecto del calor. Pero eso no es todo, ya que un café más negro también es más rico en antioxidantes por el efecto de concentración que se produce durante el proceso de descafeinización. Un estudio ha comprobado que el café muy tostado es más neuroprotector que el café sin tostar. Otro estudio ha demostrado que resulta más eficaz para restaurar los niveles celulares de vitamina E y glutatión (dos antioxidantes muy importantes), así como para bajar de peso. (12) (13)

De forma similar, el café de filtro, preparado en una cafetera eléctrica, es más rico en cafeína que el expreso, ya que el tiempo de infusión es mucho mayor. Por último, cuanto más fino sea el grano molido, más cafeína tendrá el café.

En resumen, y para dejar las cosas clave claras, recuerde que: el café con mayor contenido en cafeína es el café poco tostado (marrón), molido muy fino y preparado en una cafetera de filtro.

Por el contrario, el café que menos cafeína tiene es el café muy tostado (negro), poco molido y preparado en una cafetera expreso.

El problema de la cafeína

La cafeína no es ni mucho menos un veneno. Una persona tolera fácilmente 400 mg al día, salvo en casos de hipersensibilidad, lo que equivale a cuatro tazas.

Tiene un efecto estimulante de sobra conocido, pero no por ello es una droga, nada más lejos de la realidad. Es legal en todos los países y la FDA, la autoridad sanitaria norteamericana, que es extremadamente puntillosa, la coloca entre las “sustancias alimenticias con múltiples finalidades que no son consideradas por lo general como peligrosas”.

Puede provocar trastornos de sueño, pero en ese caso en general basta con no tomar café después de media tarde.

Y, contrariamente a la creencia popular, la cafeína no es un diurético. Varios estudios han demostrado que su impacto sobre nuestros fluidos corporales no es diferente al que se obtiene al tomar simplemente agua. En cambio, puede provocar escalofríos, retortijones y palpitaciones si se toma en cantidades elevadas. (14) (15)

Pero si a usted le sienta mal el café, la cafeína no siempre tiene la culpa. Puede que usted tenga intolerancia a los azúcares quemados y a los aceites que se producen en la torrefacción, a hongos o a toxinas que provocan alergias. Por eso es importante asegurarse de que su café procede de una producción biológica y que se ha cuidado mucho su elaboración.

De todas maneras, los efectos positivos del café parecen compensar en gran medida sus efectos negativos en la mayoría de los casos. Aunque fíjese que, aun así, a las mujeres embarazadas les recomiendo que eviten a toda costa la cafeína.

¿Y qué pasa con la teína?

La cafeína que se extrae de los granos de café es desde el punto de vista químico prácticamente idéntica a:

  • la guaranina que se extrae de los granos del guaraná
  • la mateína que se encuentra en las infusiones de hojas de yerba mate
  • la teína que se encuentra en las infusiones de hojas y brotes de té

¡Así que la teína y la cafeína no son muy diferentes! La teína se puede encontrar en los granos, hojas y frutos de diferentes plantas, puesto que actúa como un insecticida natural, paralizando o matando a los insectos que se nutren de ella.

Sin embargo, el té y el café no se comportan de la misma forma en las personas, ya que en el té, la cafeína que contiene se asocia a los taninos del té, que retrasan su asimilación en el organismo y tiene así efectos más escalonados en el tiempo que el café.

A esto hay que añadir que una taza de té contiene cuatro veces menos cafeína que una taza de café, lo que explica que hablemos de un efecto estimulante de tres a seis horas en el caso del té y de un efecto excitante mucho más rápido e intenso en el caso del café.

Beber té permite aumentar el nivel de concentración y vigilia durante un periodo más largo, sin estar por ello nervioso, lo que explica su éxito entre los monjes, en especial en las religiones orientales, que valoraban sus efectos estimulantes para meditar durante más tiempo.

El té tiene asimismo un efecto relajante proporcionado por la teína, que relaja el cerebro.

5 cosas que debe recordar sobre el café

El único café que le permitirá sacar el mayor partido posible a sus efectos terapéuticos es el café de buena calidad.

  • Elija café ecológico. El café es uno de los cultivos más rociados con pesticidas, así que seleccione únicamente granos de café con certificado biológico, ya que todos los beneficios para la salud mencionados más arriba se verán claramente reducidos si el café contiene trazas de pesticidas. Cuando sea posible, compre café cultivado en área forestal, con el fin de contribuir a reducir la destrucción de las selvas tropicales y de los pájaros que viven allí. Muchos amantes del café también consideran que su sabor es de los mejores.
  • Café en grano. Compruebe que tanto el aroma como el sabor son fuertes y agradables. Los granos de café tostado son ricos en aceite y pueden ponerse rancios, lo que hace que el café tenga entonces un sabor ácido. El café molido se enranciará mucho más rápido.
  • Beba el café solo. Evite la nata, el azúcar y la leche con el café. Utilice agua pura.
  • Filtro de café. Si utiliza un filtro de café, vigile que no se haya blanqueado con el cloro. Los filtros blancos brillantes han sido tratados químicamente y estos productos irán a parar a su taza.
  • La taza. Utilice una buena taza de café de loza o porcelana y destierre los vasos de cartón o, peor aún, de plástico. No sólo es mucho más agradable y el café sabrá mejor, sino que evitará que el café contenga efluvios de Bisfenol-A u otros productos derivados del plástico.

Y ahora, siéntese y disfrute de su taza de un buen café, sabiendo que además está llena de beneficios.

Fuentes:

  1. Por ejemplo, el Dr. Joseph Mercola, editor del mayor boletín sobre salud natural de Estados Unidos. Sepa que este no es el caso del Dr. Hertoghe, que considera que el café aumenta la producción de cortisol e insulina, hormonas que pueden hacer que engordemos, y que reducen el nivel de la forma activa de las hormonas tiroideas, la T3, y la hormona del crecimiento.
  2. Am J Clin Nutr Abril 2012 vol. 95 no. 4 901-908
  3. JAMA. 2000;283(20):2674-2679. doi:10.1001/jama.283.20.2674.
  4. JNCI J Natl Cancer Inst (2011) doi: 10.1093/jnci/djr151
  5. JNCI J Natl Cancer Inst (2005) 97 (4): 293-300. doi: 10.1093/jnci/dji040
  6. Gastroenterology. Mayo 2007 ;132(5):1740-5. Epub 24 marzo 2007. PMID: 17484871
  7. Int J Cancer. 15 noviembre 2007;121(10):2246-53. PMID: 17583573
  8. International Journal of Cancer, Volumen 121, Número 6, páginas 1312–1318, 15 septiembre 2007
  9. Investigación de la Kaiser Permanente Division of Research in Oakland, California, cuyos resultados fueron presentados en la American Heart Association’s 50th Annual Conference on Cardiovascular Disease Epidemiology and Prevention in San Francisco (2010).
  10. Int J Cancer. 15 octubre 2010;127(8):1758-68. PMID: 19372215
  11. Diversas fuentes: 1 E Lopez-Garcia et al, Ann. Intern. Med., 2008, 148, 904 2 D Del Rio et al, Nutrients, 2010, 2, 820 3 Y-F Chu et al, Food Chem., 2011, 124, 914 4 G W Arendash et al, Neuroscience, 2006, 142, 941 5 M H Eskelinen et al, J. Alzheimer’s Dis., 2009, 16, 85 6 K Ritchie et al, Neurology, 2007, 69, 536 7 J-K Moon and T Shibamoto,J. Agric. Food Chem., 2011, 59, 615
  12. J Agric Food Chem. 22 septiembre 2009. Epub 22 Septiembre 2009. PMID: 19772322
  13. Armstrong LE, Casa DJ, Maresh CM, Ganio MS. Caffeine, fluid-electrolyte balance, temperature regulation, and exercise-heat tolerance. Exerc Sport Sci Rev. Julio 2007;35(3):135-40.
  14. Armstrong LE, Pumerantz AC, Roti MW, Judelson DA, Watson G, Dias JC, Sokmen B, Casa DJ, Maresh CM, Lieberman H, Kellogg M. Fluid, electrolyte, and renal indices of hydration during 11 days of controlled caffeine consumption. Int J Sport Nutr Exerc Metab. Junio 2005;15(3):252-65.
  15. Mol Nutr Food Res. 2 agosto 2011. Epub 2 agosto 2011. PMID: 21809439

Chocolate!

Un estudio presentado en el congreso anual de 2013 de la Asociación de Dentistas Americanos (ADA) destacó que una nueva pasta de dientes que contiene teobromina, un extracto natural de cacao, era más eficaz contra la caries que la pasta de dientes con flúor.

Y, de hecho, los resultados son espectaculares: había que determinar qué dentífrico reparaba y remineralizaba mejor la dentina, la principal materia de la que están compuestos los dientes, debajo del esmalte. Cuando la dentina está expuesta directamente al aire o a los alimentos, sentimos ese dolor agudo tan característico. Las personas que vivieron la época en la que los dentistas no utilizaban anestesia para curar las caries se acordarán bien de ese momento en el que el taladro atacaba la dentina y durante unos segundos había que agarrarse fuerte al sillón.

Los resultados del estudio demostraron que las personas que se cepillaban los dientes dos veces al día con el dentífrico al extracto de cacao habían experimentado, al cabo de una semana, un 100% de oclusión dental, es decir, que la dentina se había remineralizado o reparado. (1)

Anteriores estudios publicados en 2013 ya habían comprobado que la teobromina funciona mejor que el flúor a la hora de reparar el esmalte dañado (2), así como para endurecer y fortalecer el esmalte frente a los ácidos que lo atacan y provocan caries. (3)

Pero los beneficios del chocolate no terminan ahí. Es importante que conozca el resto de sus propiedades.

¡El chocolate adelgaza!

Unos investigadores españoles han publicado un artículo en la revista científica Nutrition según el cual los adolescentes europeos que comen 1,3 kg de chocolate al mes (42,6 g al día) están más delgados que los que comen menos. (4)

Por eso le planteo esta pregunta: ¿come usted el suficiente chocolate?

Y es que no se trata sólo de engordar o no, sino que desde hace tiempo sabemos que contiene flavanoles, pertenecientes a la familia de los polifenoles que, consumidos en gran cantidad, mejoran la vista y ¡nos hacen más inteligentes! (5)

Sus efectos son visibles a partir del consumo diario de 35 gramos de chocolate negro, que contiene 720 miligramos de flavanol.

El chocolate también es bueno para el corazón

Además, si cada día toma al menos 10 g de chocolate negro rico en flavanoles, los vasos sanguíneos se dilatarán mejor (vasodilatación). Su efecto se empieza a notar a las 12 semanas. Debe saber que una buena vasodilatación es señal de buena salud arterial, pues el riesgo de sufrir problemas de corazón es menor.

Los efectos del chocolate son tan positivos que los expertos europeos de la EFSA (Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos) incluso han autorizado a los fabricantes que incluyan la siguiente “declaración saludable” en los alimentos que contienen cacao: “Los flavanoles del cacao ayudan a mantener la elasticidad de los vasos sanguíneos, lo que contribuye a un flujo sanguíneo normal”. (6)

El chocolate reduce la inflamación

Según el Proyecto Moli-sani, uno de los mayores estudios epidemiológicos que se ha realizado jamás en Europa, el chocolate negro tiene un efecto antiinflamatorio, lo que también disminuye el riesgo de sufrir enfermedades del corazón. (7)

Y es que la inflamación crónica en el organismo también incrementa el riesgo de arterioesclerosis. Los investigadores han comprobado que las personas que consumen chocolate negro de forma regular y moderada tienen un nivel mucho menor de proteína C reactiva en la sangre. La elevación en la sangre de las concentraciones de esta proteína es un marcador biológico de inflamación.

En este estudio, las personas que habían tomado chocolate negro experimentaron una disminución del nivel de proteína C reactiva del 17%, un porcentaje suficiente para reducir en un tercio el riesgo de enfermedad del corazón en las mujeres y en un cuarto en los hombres.

Efecto antidepresivo

Y, por supuesto, ¡el chocolate levanta el ánimo! ¡Eso no hacía falta ni que se lo recordase!

Comer chocolate es bueno, nos hace sentir bien y seguramente por eso sigue teniendo éxito después de miles de años. En el norte de Belice se encontraron restos de cacao en una vajilla maya de 2.600 años de antigüedad.

Pero esto también se habría demostrado desde el punto de vista científico en el año 2009. En un estudio realizado por Nestlé sobre el “Chocolate negro intenso” (con un 74% de cacao), se puso de manifiesto que tomar 40 gramos de chocolate al día durante dos semanas disminuiría el nivel de cortisol, la hormona del estrés, entre los participantes. Eso explicaría los efectos del chocolate a la hora de reducir la ansiedad.

(Fíjese que estoy hablando en condicional, porque este estudio fue llevado a cabo por alguien que es parte interesada en demostrar los beneficios del chocolate).

¿Qué chocolate elegir?

El mejor chocolate para la salud es aquel que cuenta con un alto porcentaje de cacao, ya que no sólo contiene más flavanoles, sino también menos azúcar. Si es posible, elija entonces un chocolate con un 70% de cacao, aunque un 60% ya estaría bien. El chocolate con leche también contiene flavanoles.

En cambio, resulta fundamental evitar el chocolate blanco, porque no contiene cacao, sino grasa de cacao (a la que para que suene más bonito se la denomina manteca de cacao), o peor aún, materias grasas de la leche.

El chocolate blanco es un subproducto industrial de gama baja creado por Nestlé en los años 30 para dar salida a los excedentes de manteca de cacao y, hoy en día, a los excedentes de grasas lácteas, que son todavía más baratas.

Las campañas de publicidad dirigidas específicamente a los niños le permiten al fabricante vaciar sus almacenes y obtener considerables beneficios, aunque por desgracia en detrimento de la salud de los más pequeños.

Así que si usted tiene niños, anímeles mejor a que prueben el chocolate negro de calidad.

Al principio cuesta, pero es bueno para los ojos, el cerebro, las arterias y el corazón. Y tarde o temprano entenderán que, independientemente del sabor, los aromas y la textura, ¡es muchísimo mejor!

¡A su salud!

Juan-M Dupuis

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Comer grasas no engorda… pero hacer esto, sí

En los años 60 empezó a circular una idea totalmente errónea alrededor de las comidas: que las grasas engordan.

Mentira. Las grasas no nos hacen engordar. Lo que engorda es el exceso de calorías absorbidas con respecto a las calorías consumidas (en función del ejercicio físico y del estilo de vida). De entre todos los alimentos, los azúcares y los carbohidratos (glúcidos) son los que más engordan, ya que alteran el metabolismo y el apetito. Pues bien, la mayoría de los productos “0% materia grasa” están hasta arriba de ellos.

Sobre este tema ya no hay discusión posible: desde la moda del “0% materia grasa”, la obesidad se ha convertido en una epidemia. Hay el triple de niños con sobrepeso u obesos que antes. Y sabemos por qué: toman más azúcares en forma de galletas, caramelos, refrescos, meriendas de todo tipo, pero también en forma de cereales y alimentos feculentos, que dicen ser buenos para la salud por su pobre contenido en grasas.

Si existe una política de estado que ha fracasado, ésa es la de la lucha contra la obesidad. El mito de que la grasa engorda aparece en los programas escolares, en las paredes de los hospitales, en las revistas y en las pantallas de televisión. En el colegio los niños aprenden que un gramo de lípido (grasa) aporta el doble de calorías que un gramo de glúcidos (azúcar) y que para reducir la ingesta de calorías lo más eficaz es entonces reducir las grasas. En televisión se les repite hasta la saciedad que no deben tomar “ni demasiadas grasas, ni demasiada sal, ni demasiado azúcar”. Y la consigna de no comer “demasiadas grasas” está considerada como la más importante de ellas para estar sanos.

Y volvemos a lo mismo: es mentira. Pero no es el único mito que, en lugar de hacer que adelgacemos, hace que engordemos. A continuación tiene 16 malos hábitos extraídos del programa Eat This, Not That (Coma esto, no aquello). (1) Tome nota de ellos para abandonarlos inmediatamente y lograr así salir del infierno nutricional y recuperar sin esfuerzo su peso natural.

Mal hábito nº1: Comer sin grasas

Parece un disparate, pero por el bien de nuestra salud, nos interesa dejar de comprar productos con la etiqueta “0% materia grasa” o “bajo contenido en grasa”. Menos materia grasa a menudo quiere decir “más glúcidos” en forma de harinas y espesantes, que provocan un pico de azúcar en la sangre, un pico de insulina, y justo después, un ataque brutal de apetito.

Dependiendo del país, se recomienda que los glúcidos cubran entre el 50 y el 60% de las necesidades de energía.

Sin embargo, investigadores de la Universidad de Alabama en Birmingham (Estados Unidos) han comprobado que las comidas que contienen un 55% de glúcidos sacian menos y provocan un incremento mayor del nivel de azúcar en la sangre que las comidas en las que la ingesta de glúcidos está limitada a un 43%. (2) Si reducimos en nuestra alimentación la parte de los glúcidos en favor de las proteínas y grasas, podremos almacenar menos grasas corporales y disminuir la sensación de hambre.

Mal hábito nº2: Dormir demasiado o no lo suficiente

Según los investigadores de la Escuela de Medicina de Wake Forest en Estados Unidos, las personas que duermen 5 horas o menos acumulan 2,5 veces más grasas abdominales que las demás. (3)

Son las grasas más peligrosas, porque se acumulan alrededor de los órganos internos, a diferencia de lo que ocurre con la grasa que se encuentra, por ejemplo, en los muslos.

Pero el problema también afecta a las personas que duermen demasiado (más de 8 horas de media cada noche). Intente dormir entre 6 y 8 horas, ya que se trata de la duración más recomendable, tanto para el peso como para la salud en general.

Mal hábito nº3: Comer en el restaurante el “picoteo” que no ha pedido

Puede que en los restaurantes el pan, las salsas, y a veces las patatas fritas y los aperitivos que le ponen en la mesa sin pedirlos sean gratis, pero eso no quiere decir que no lo vayamos a “pagar”. Cada vez que comemos un currusco de pan, estamos añadiendo 80 calorías a nuestro almuerzo. Si comemos tres trozos de pan a lo largo de la comida, ya tendremos 240 calorías adicionales. Lo peor es que son calorías vacías que no tienen ningún valor nutricional.

Mal hábito nº4: Beber refrescos

Las bebidas con gas, azucaradas, que hace 40 años prácticamente no existían en Europa, se han convertido en algo habitual para muchos niños y adultos. ¿Por qué son tan malas? Porque beber 1 ó 2 refrescos al día aumenta el riesgo de tener sobrepeso o ser obeso en casi un 33%, según demostró un estudio ya en el año 2005.

Mal hábito nº5: Comer demasiado rápido

Si esa maravillosa creación que es nuestro cuerpo tiene un defecto es el siguiente: que el estómago tarda 20 minutos en decirle al cerebro que tiene suficiente comida. Comemos y tenemos el estómago lleno, pero el cerebro aún no lo sabe. ¡Sigue enviándonos mensajes de hambre! Un estudio del Journal of the American Dietetic Association ha comprobado que las personas que comen despacio absorben 66 calorías menos por comida. Y aún así, en comparación con las personas que comen rápido, ¡tienen la sensación de haber comido más! Usted me dirá, “¿qué son 66 calorías?”. Pues eche cuentas. Si empieza a comer despacio hoy mismo, en un año habrá perdido más de diez kilos. (4)

Mal hábito nº6: No dar importancia a lo que come

Cuando unos investigadores canadienses enviaron recomendaciones alimenticias y de estilo de vida a más de 1.000 personas, comprobaron que éstas habían empezado a comer mejor y a hacer más ejercicio físico en su vida diaria. Como era de esperar, los hábitos de aquellos que no recibieron nada… no cambiaron.

Mal hábito nº7: Ver mucha televisión

Un estudio de la Universidad de Vermont, en Estados Unidos, ha comprobado que las personas con sobrepeso que disminuyen a la mitad el tiempo que pasan delante de la televisión queman 119 calorías más al día, lo que significa un total de 6 kilos menos al año. Este dato se consiguió gracias a un aparato que apagaba de forma automática la televisión. (5)

Cuando esté viendo la televisión, intente al menos hacer alguna cosa como pelar verduras o cualquier otra actividad manual. Hasta una actividad poco intensa incrementará su consumo de calorías. Además, si tiene las manos ocupadas haciendo algo, no tratará de picar, que es el otro gran peligro de pasar tiempo ante el televisor.

Mal hábito nº8: Pedir menú en el restaurante

Un estudio de la publicación americana Journal of Public Policy & Marketing demuestra que, cuando pedimos a la carta, ingerimos 100 calorías menos que tomando un menú. ¿Por qué? Porque al pedir un menú, tenemos “derecho” a comida que no necesariamente habríamos pedido si hubiéramos podido elegir o si hubiéramos tenido que pagar por ella en concreto. (6)

De esta manera, esa tendencia tan natural de querer que nos den lo máximo posible por nuestro dinero es la que nos lleva a aceptar en el restaurante un refresco, un “chupito” o unas patatas fritas, que no necesariamente habríamos tomado si hubiéramos tenido que pedirlo (y pagarlo) por separado.

Mal hábito nº9: Comer en platos grandes

Un estudio ha confirmado que, cuando se da a elegir, el 98% de las personas obesas elige el plato más grande para servirse la comida. Y es automático: cuanto más grande es el plato, más grande es la ración que nos servimos. Por eso es mejor utilizar platos pequeños y servirse de nuevo si fuese necesario.

Mal hábito nº10: Poner las fuentes de comida en la mesa

Sírvase el plato en la cocina y diríjase a continuación a la mesa del comedor, pero sin colocar ahí las fuentes de comida. Si come en la cocina, instálese dando la espalda a las fuentes para evitar avivar el apetito mientras come. Un estudio de la revista Obesity ha comprobado que sentarse frente a un bufé bien surtido hace que comamos un 35% más durante la comida. Cuando estamos obligados a levantarnos para ir a la cocina y servirnos, nos lo pensamos dos veces. (7)

Mal hábito nº11: Elegir pan blanco

Un estudio del American Journal of Clinical Nutrition ha comprobado que cuando las personas obesas sustituyen el pan y los productos fabricados con harina blanca por pan y productos fabricados con cereales integrales, pierden más grasa abdominal durante 12 semanas. Sin duda, existen varios factores implicados, pero el principal es que los cereales integrales son difíciles de digerir y aportan más vitaminas y minerales. Aún así, los cereales, incluidos los integrales, deben ocupar un lugar muy pequeño en nuestra alimentación.

Mal hábito nº12: Comer bocados grandes

La revista American Journal of Clinical Nutrition ha comprobado que las personas que toman bocados más grandes consumen un 52% de calorías más por comida que las que toman pequeños bocados y mastican mucho. Al cortar los alimentos en trocitos, la sensación de estar saciados es mayor y sacamos más provecho a lo que comemos.

Mal hábito nº13: No beber antes de la comida

El agua ocupa espacio en el estómago y contribuye a la sensación de saciedad. En un estudio de la Universidad de Utah, las personas que estaban a dieta para adelgazar y tenían que beber dos vasos de agua antes de cada comida perdieron un 30% más de peso que el resto. (8)

Mal hábito nº14: Olvidarse de la báscula

Pesarse con frecuencia en la báscula refuerza nuestras posibilidades de alcanzar el objetivo de bajar de peso y dificulta que hagamos trampa. Cuando unos investigadores de la Universidad de Minnesota estudiaron a personas que se pesaban todos los días, se dieron cuenta de que estas personas perdían peso el doble de rápido que las demás. (9)

Para evitar errores de valoración por variaciones naturales de peso, pésese siempre a la misma hora, pero no se obsesione con ello: de un día para otro el peso puede variar mucho, especialmente por cambios hormonales.

Mal hábito nº15: Beber zumo de fruta

Beber un zumo de manzana no equivale a comerse una manzana, ni un zumo de naranja equivale a una naranja.

Según un reciente estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard, publicado en el British Medical Journal, beber tres zumos de fruta a la semana eleva el riesgo de sufrir diabetes en un 8%, mientras que comer tres piezas de fruta disminuye el riesgo de diabetes en un 7%. Este porcentaje llegaba al 12% en el caso del pomelo, al 14% en el de las manzanas y peras, e incluso al 19% en el caso de las uvas. (10)

Los zumos de fruta se digieren mucho más rápido. El azúcar de las frutas (fructosa) pasa más rápido a la sangre y enseguida es metabolizado por el hígado, que lo transforma en grasa en lugar de utilizarlo de forma progresiva para proporcionar energía.

Mal hábito nº16: Comer bajo el efecto de las emociones

Un estudio de la Universidad de Alabama ha comprobado que las personas que reconocen comer como reacción a un estrés emocional tienen un riesgo 13 veces mayor de sufrir sobrepeso o ser obesos. Si tiene la sensación de que come para compensar el estrés, intente beber agua, dar un paseo o, si eso no le resulta suficiente, masticar un chicle sin azúcar (como un mal menor).

¡Qué frecuentes son estos malos hábitos!, ¿verdad? Y qué sencillo a su vez es concienciarse y ponerles fin desde hoy mismo. Seguro que ahora mismo tiene en mente a alguien de su entorno que comete alguno de estos malos hábitos. Le animo a reenviarle este e-mail para ayudarle a desterrarlos y mantenerse así en su peso de forma natural.

¡A su salud!

Juan-M Dupuis

Qué debe comer para evitar el cáncer

Imagine que dejar de consumir ciertos alimentos pudiese llevar a las células cancerosas hasta la inanición…

De esta forma, el tumor que está en pleno crecimiento se detendría de inmediato. Al estar privado de alimentos, empezaría a consumirse y encogerse, hasta desaparecer. Según algunos investigadores, en algunos casos este sueño puede llegar a convertirse en realidad.

Ahora verá qué es lo que necesitan las células cancerosas para subsistir.

Las células pueden funcionar gracias a dos combustibles

Las células disponen de dos tipos de combustible: la glucosa y los ácidos grasos. Las células tienen que quemar estos combustibles para transformarlos en energía celular (ATP o adenosín trifosfato). Para ello necesitan oxígeno, que les llega a través de la respiración y la sangre.

El combustible y el oxígeno se queman en el interior de la célula, en las mitocondrias, que son unas “minifábricas” ubicadas dentro de las células y encargadas de producir la energía celular. Las mitocondrias pueden funcionar o bien con oxígeno y glucosa, o bien con oxígeno y ácidos grasos.

Cuando el oxígeno escasea

Sin embargo, las mitocondrias no disponen siempre del oxígeno suficiente. Por ejemplo, cuando corremos muy rápido y nos falta el aire, a nuestras células les falta oxígeno.

Por suerte, podemos seguir corriendo a pesar de todo, ya que nuestras células son también capaces de producir energía sin oxígeno, mediante un proceso metabólico intracelular anaeróbico, que les permite funcionar cuando no hay oxígeno. Sin embargo, sólo es posible con glucosa (y no con ácidos grasos).

Las células cancerosas son adictas a la glucosa

Las células cancerosas, que son muy agresivas, se reproducen con rapidez y pueden abundar en una misma zona, prefieren el metabolismo intracelular anaeróbico para poder funcionar.

Pero por otro lado, éste no es posible con los ácidos grasos, lo que significa que las células cancerosas requieren un gran aporte de glucosa. De hecho, necesitan 20 veces más glucosa que una célula sana. Hasta tal punto es así que el escáner PET (que es el que permite ver un tumor tras inyectar material radiactivo en una vena, que captan las células del cáncer y el escáner transforma en imágenes) puede servir para detectar el cáncer en un organismo observando únicamente aquellas células que consumen más glucosa.

Así, a las células cancerosas lo único que les interesa es encontrar glucosa a cualquier precio, como si fueran toxicómanos, y como tales se olvidan de su entorno.

Cuando sólo disponen de ácidos grasos, están abocadas a la inanición. De esta forma, la producción de energía celular desciende y las células cancerosas pierden su agresividad y su capacidad multiplicadora.

No ocurre lo mismo con otras células del cuerpo (como las del cerebro, el corazón y otros músculos), capaces de sobrevivir únicamente gracias a los ácidos grasos, pues su comportamiento es menos frenético.

Cáncer en cascada

La glucosa es, por tanto, el verdadero combustible de las células cancerosas. Además, la ingesta excesiva de azúcar también incrementa el riesgo de cáncer por otras vías:

  • El metabolismo anaeróbico de glucosa en las células produce ácido láctico, que a su vez produce una acidificación de los tejidos cancerosos, lo que favorece aún más el crecimiento del tumor.
  • A mayor ingesta de azúcar, mayor será su nivel de azúcar en sangre y más insulina fabricará su páncreas. Y es que la insulina estimula la producción de una molécula llamada Insulin-like growth factor-1 (IGF, factor de crecimiento similar a la insulina), una potente hormona responsable de la proliferación no sólo de las células sanas, sino también de las cancerosas.

Esto es lo que ha llevado a varios investigadores a proponer un régimen sin glúcidos, llamado régimen cetógeno, para ayudar a los pacientes con cáncer.

Régimen sin glúcidos contra el cáncer

En 2007, la doctora Melanie Schmidt y el biólogo Ulrike Kämmerer llevaron a cabo un estudio clínico con pacientes enfermos de cáncer en el hospital de Wüzburg, en Alemania. Los pacientes siguieron un régimen cetógeno, muy pobre en glúcidos y rico en grasas y proteínas. Nada de azúcares, cereales, pasteles, pasta, arroz, patatas, muy poca fruta, sólo carne y pescados grasos, huevos enteros, nueces, aceite de oliva y de lino y ciertas verduras.

Pero esto no era novedoso. Ya en 1924, el doctor Otto H. Warburg (premio Nobel en 1931) había publicado sus observaciones sobre los tumores y concluía así: “Una alimentación rica en glúcidos estimula enormemente el crecimiento de las células cancerosas“.

Los dos investigadores de Würzburg se toparon entonces con un gran escollo. El hospital sólo les autorizó probar el régimen cetógeno en aquellos pacientes que hubiesen agotado todas las terapias convencionales contra el cáncer: cirugía, radiación, quimioterapia e incluso terapias alternativas como la hipertermia y la autohemoterapia (sangre venosa reinyectada por vía muscular).

Es decir, que los pacientes ya se encontraban en muy mal estado de salud. Padecían cáncer de ovarios, de mama, de las glándulas parótidas, de huesos, de páncreas, de tiroides, de esófago y tumores agresivos del sistema nervioso resistentes a los tratamientos clásicos. Dos de ellos fallecieron en menos de un mes tras el inicio del estudio, otro lo dejó porque consideraba excesivamente difícil privarse de bebidas azucaradas y cereales, y otros seis lo dejaron por motivos personales. Otros dos pacientes dejaron prematuramente el estudio debido a un empeoramiento brusco de su estado de salud.

Sin embargo, los cinco pacientes que siguieron el régimen sin glúcidos durante tres meses mostraron resultados positivos. Los pacientes siguieron con vida, su condición física se estabilizó o mejoró, su tumor dejó de crecer y la enfermedad consiguió estabilizarse.

La eficacia del régimen cetógeno reside en el riguroso seguimiento de una alimentación lo más pobre posible en glúcidos (azúcares). Cuando los glúcidos escasean, el cuerpo produce cuerpos cetónicos derivados de las grasas que pueden proporcionar energía al cuerpo y al cerebro, pero un tipo de energía apenas utilizada por las células cancerosas. Bien es cierto que, en el estudio de los investigadores de Würzburg, sólo dos pacientes consiguieron reducir suficientemente su consumo de glúcidos como para producir abundantes cuerpos cetónicos. Estos resultados preliminares son en cualquier caso destacables y los investigadores dejan entrever una solución alternativa para el tratamiento del cáncer sin esperar a que se llegue al estado terminal de la enfermedad. (1)

Dos niños que se han beneficiado de la dieta cetógena

La primera experiencia humana con dieta cetógena aplicada en un tratamiento contra el cáncer la realizó en 1995 la oncóloga Linda Nebeling en dos niños que padecían tumor cerebral. Linda Nebeling trabaja actualmente en el Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos.

Los dos reaccionaron de manera positiva, y en uno de ellos la progresión de la enfermedad se detuvo totalmente.

Resulta imposible sacar conclusiones generales a partir de una muestra tan reducida. Sin embargo, multitud de equipos médicos de todo el mundo se interesan hoy por el régimen cetógeno.

En 2012, el doctor Thomas Graeber, profesor de farmacología molecular y médica, publicó con sus compañeros de equipo un estudio que mostraba que la privación de glucosa activa un bucle de amplificación metabólica y de señalización que conduce a las células cancerosas a la muerte. (2)

Diversos estudios publicados en verano del 2013 en la revista Plos One señalan que las ratas cancerosas sometidas al régimen cetógeno mejoraban su supervivencia en comparación con un grupo testigo no sometido a ese régimen.

Combinado con un tratamiento mediante oxígeno hiperbárico, consistente en saturar las células cancerosas con oxígeno, la supervivencia de los animales aumentó en un 78 %. (3)

Estos resultados abren sin duda una vía de esperanza para los enfermos.

Advertencias indispensables

Hay que tener en cuenta que el régimen cetógeno causa algunos problemas, hasta el punto de que no debe seguirse sin supervisión médica. Puede provocar fatiga severa, porque el cuerpo necesita habituarse a este nuevo funcionamiento de las reservas de azúcar. El régimen cetógeno presenta también un déficit de:

  • fibra: provoca estreñimiento (o, paradójicamente, diarrea), que se puede contrarrestar con la ingesta de complementos alimenticios a base de fibras como el psilio o la pectina.
  • potasio: la mayor parte del potasio nos llega de las frutas y verduras, fuentes de glúcidos. Por ello debe tomarse un complemento de potasio o primar la ingesta de verduras pobres en glúcidos (col rizada, espárragos, berenjenas, pepino, brócoli, apio, lechuga, puerros y berros) y los aguacates.

Pero, sobre todo, el régimen cetógeno no debe seguirse en los siguientes casos:

  • insuficiencia renal, hepática o cardiaca, así como en caso de infarto reciente.
  • diabetes insulinodependiente y no dependiente sin supervisión médica.
  • durante el embarazo y la lactancia.
  • por cualquier persona durante más de 4 semanas sin supervisión médica.
  • en periodo de crecimiento (niños y adolescentes).
  • durante un tratamiento diurético o con corticoides sin supervisión médica.
  • en caso de trastornos del comportamiento alimentario.
  • después de una intervención quirúrgica.
  • en caso de enfermedad metabólica de los ácidos grasos (porfiria, déficit de piruvato carboxilasa y otras enfermedades genéticas raras).

Reduzca su riesgo a contraer cáncer

Sin tener que llegar a un régimen cetógeno, una alimentación pobre en glúcidos resulta beneficiosa tanto para prevenir el cáncer como para mejorar su tratamiento. Esto es lo que hay que hacer para reducir el riesgo de alimentar un tumor hambriento de glucosa:

  • reduzca su consumo de alimentos transformados e industriales, como los platos preparados, las harinas refinadas (blancas) y los alimentos que se fabrican con ellas (pan de molde, pan blanco, bollería y pastas blancas), así como las bebidas azucaradas y zumos.
  • coma cereales en cantidades que se adapten a su actividad física (puede evitar comerlos si no hace deporte).
  • haga de su plato una paleta de colores: verduras y frutas variadas en color son ricas en antioxidantes y disminuyen las inflamaciones (arándanos, uva roja, tomates y verduras verdes). Hay varias excepciones, por supuesto, como la coliflor, el rábano silvestre y los espárragos, que aunque son blancos resultan excelentes para la salud.
  • evite en la medida de lo posible las parrilladas y las frituras.
  • priorice los productos grasos de gran calidad: pescado graso pequeño, nueces de todo tipo, aceite de oliva virgen extra, aguacates, huevos ecológicos (enriquecidos con omega 3 si es posible).
  • evite los productos grasos industriales (vinagretas, mayonesas de todo tipo y, por supuesto, todas las galletas de aperitivo tostadas y saladas).
  • adapte su modo de vida para reducir las causas de estrés; cambie de trabajo, de ciudad y de actividades si éstas no le permiten llevar una vida suficientemente relajada.
  • reduzca el uso de productos tóxicos que puedan penetrar en su cuerpo (productos de limpieza, barnices, colas y plásticos).
  • tome una o dos copas de buen vino al día, a poder ser tinto.

¡A su salud!

Juan-M. Dupuis

Vuelta al cole… ¡vuelven los piojos!

¿Quién no se ha sentido desesperado al comprobar que los piojos han llegado de nuevo a la cabeza de uno de sus hijos? Repulsión, impotencia, agotamiento… son las palabras que surgen al hablar con otros padres sobre el tema. Y no hay más que buscar un poco en internet y ver las conversaciones en los foros para comprobar el nivel de desesperación y las miles de llamadas de socorro pidiendo consejos al ver que ningún producto es efectivo.

¿Histeria colectiva? ¿Exageración? Ciertamente, no. Cualquiera que haya pasado por ello podrá contar historias de horror sobre:

  • El dineral gastado en productos (muchos productos de farmacia vienen en lotes de loción + champú + loción preventiva, e incluso hay sprays para tratar peluches y sofás, entre 10 y 20 euros cada uno), que hay que usar varias veces. Y también adquirir peines para retirar piojos y liendres, algunos eléctricos (entre 20 y 30 euros).
  • Cómo todos los miembros de la familia fueron cayendo unos tras otros víctimas de los piojos.
  • El tiempo y la energía consumidos poniendo en la lavadora sábanas, edredones, almohadas, colchas, toallas y ropa día sí y día no.
  • La imposibilidad de librarse de los piojos… ¡durante meses!

La pediculosis (infestación por piojos) afecta de forma general a entre el 1 y el 3% de la población en los países desarrollados. Eso son muchos millones de piojos. Y puede dispararse en los colegios hasta el 25% de los alumnos y profesores, o incluso el 50% en algunas ocasiones.

Y es que hay que inclinarse ante el pequeño piojo. No sólo por ser capaz de provocar una verdadera alarma social (hay estudios que incluso constatan los efectos psicológicos traumáticos en niños y cuidadores), sino también por su capacidad de atravesar los siglos alegremente, sin el menor peligro de extinción, y de haber generado todo un sector económico dedicado a su lucha. (1) (2)

¿No le empieza ya a picar la cabeza?

El piojo acompaña al hombre desde tiempos remotos. Se han encontrado piojos y liendres en momias egipcias de 5.000 años a.C., e incluso en restos humanos de más de 10.000 años; pero hay estudios que indican que antepasados del piojo que conocemos hoy ya parasitaban al Homo Sapiens. ¡Y de eso hace miles de años! Da vértigo.

Y es que el piojo (Pediculus humanus capitis) ha encontrado en las cabezas humanas un hábitat ideal que le ha permitido sobrevivir al paso de los siglos sin sobresaltos. Allí tiene una temperatura y una humedad estables, acceso ilimitado al alimento (la sangre humana que succiona efectuando una picadura en el cuero cabelludo), tranquilidad para estar con su pareja y reproducirse, soporte para sus huevos y ausencia de depredadores. ¡El hogar perfecto!

Nuestros parásitos por excelencia son insectos de seis patas, sin alas (no vuelan) y se alimentan exclusivamente de la sangre humana. La hembra pone los huevos (liendres) adheridos a la raíz del cabello, donde eclosionan unos 6 días más tarde, y tan pronto salen del cascarón las ninfas tienen a su disposición toda la comida que necesitan, que les permite llegar a convertirse en adultos unos 7 días después, buscar pareja y reproducirse en un ciclo que dura entre 22 y 25 días.

A su nivel, los piojos también son sibaritas. Prefieren el pelo limpio al sucio y el liso al rizado. Les resulta indiferente la longitud del pelo o el tipo de peinado y no tienen preferencia en ninguna clase social a la hora de elegir a sus hospedadores.

Sabemos que nuestros antepasados también querían librarse de los piojos: los primeros peines para quitar liendres y piojos (las famosas lendreras) datan de 1.500 a.C. Y son prácticamente iguales que los actuales.

¿Seremos capaces nosotros de vencer al piojo en el s.XXI?

El piojo, la nueva gallina de los huevos de oro

Entonces, ¿qué hacer? ¿Gastarse dinero y más dinero en cubrir las cabezas de nuestros hijos de sustancias agresivas, potencialmente peligrosas y que además crean resistencias en los piojos (es decir, que los hace resistentes a la acción de los tratamientos, que dejan de ser eficaces)? Y que además destrozan el pelo, dejándolo seco y estropajoso, difícil de recuperar.

Sin olvidar que no se trata sólo de las cabezas de los niños, porque los piojos se instalan también en la de los adultos, a menudo contagiados por sus hijos.

Una simple visita a la farmacia permite constatar el gran mercado que mueven los piojos. La variedad de productos, marcas, laboratorios, presentaciones y formatos es ingente. En realidad pueden dividirse en dos grupos: el primero, el de los neurotóxicos, que contienen moléculas que actúan sobre su sistema nervioso (malatión, piretrinas…) y el segundo, el de los productos que actúan de forma mecánica, obstruyendo las vías respiratorias del piojo y haciendo que mueran por asfixia y deshidratación.

Los primeros son bastante agresivos para el cuero cabelludo y el medio ambiente, y algunos tienen un riesgo adicional: ¡no se le ocurra secarse el pelo con secador o encender un cigarrillo después de haberlo aplicado, porque puede terminar con quemaduras! Además, crean resistencias en los piojos. Los segundos son menos agresivos para el cabello y su entorno pero son menos mortíferos e igual de caros.

Y es que el precio de los productos no es una cuestión menor: si el pelo a tratar es largo y abundante hay que contar un frasco por aplicación y persona. Si lo multiplicamos por todos los miembros de la familia y por el hecho de que hay que repetir el proceso varias veces, el presupuesto comienza a dispararse.

Todo ello hace que estos productos se hayan convertido en una línea de negocio extremadamente rentable para la industria farmacéutica, que reacciona con ferocidad cuando algún especialista serio pone en duda la eficacia de sus productos. Así, una de las mayores expertas mundiales en el piojo, la doctora Catherine Combescot, investigadora en el CNRS francés y profesora en la universidad de Tours, que ha criado miles de piojos en su laboratorio para observar su comportamiento y evaluar la eficacia de los tratamientos – ¡da miedo sólo pensar en entrar en él!- tuvo la osadía en el pasado de citar marcas de productos y pronunciarse sobre su efectividad. Pero hoy difícilmente concede entrevistas y se niega a dar nombres.

Hay otra posibilidad de lucha contra el piojo, otro subsector económico que está en plena expansión y que ha llegado hace poco tiempo a las ciudades españolas procedente de Estados Unidos, donde hay un auténtico boom.

Se trata de las empresas dedicadas a retirar los piojos, a domicilio o en sus propios locales. Aprovechando la falta de tiempo en la sociedad actual, estas empresas cuentan con empleados que retiran los piojos con aparatos que los aspiran (o proyectando sobre la cabeza aire más caliente que el de un secador para matarlos). Y a continuación aplican el método tradicional: separar el pelo y peinarlo con una lendrera hasta que no quede nada. Eso sí, hay que desembolsar una media de unos 100 euros por persona (… o por cabeza, nunca mejor dicho).

Solución pragmática (y económica) para la lucha contra los piojos

Para quienes buscamos soluciones naturales, pero que también queremos eficacia y economía, les voy a contar una buena estrategia para abordar el problema de los piojos en las familias:

  1. A la menor duda (picor en el cuero cabelludo o la sospecha de liendres en el pelo): examen de todos los miembros de la familia. A veces el más infestado no siente el menor picor.
  2. Con mucha luz, buscar bichos vivos, aunque como se mueven muy rápido, buscar sobre todo las liendres. Preferentemente sobre un lavabo blanco, peinar el cabello con una lendrera. Los piojos caerán sobre el lavabo y ahí tendrá la prueba. Muy importante: no debe compartirse la lendrera. Cada miembro de la familia debe usar la suya, y si hubiera que compartirla, siempre pasarla antes por agua hirviendo.
  3. Si encuentra piojos o liendres, hay que pasar al tratamiento. La mezcla que yo recomiendo es aceite de coco con aceite esencial de árbol de té y aceite esencial de geranio. Recuerde siempre diluir los aceites esenciales con aceites vegetales. Por ejemplo, por cada cuatro cucharadas soperas de aceite de coco, ponga 5 gotas de aceite esencial de árbol de té y 2 gotas de aceite esencial de geranio para un adulto y, para un niño, 4 gotas de aceite esencial de árbol de té y 1 gota de aceite esencial de geranio. ¡Atención! No caiga en la tentación de echar a la mezcla más gotas de la cuenta buscando una mayor eficacia; piense que los aceites esenciales son muy potentes y estas cantidades son suficientes (más, incluso puede resultar peligroso). Puede poner el aceite de la mezcla en un spray difusor, para aprovechar mejor el producto.
  4. Aplíquelo sobre la cabeza, empapando bien el cuero cabelludo y peinando el pelo en toda su longitud. A continuación cubra bien la cabeza con plástico de cocina, bien pegado, para que no quede aire en su interior. Debe dejarlo actuar el tiempo suficiente para que los piojos se ahoguen. Lo ideal sería toda la noche, pero si no es posible intente que actúe al menos un par de horas.
  5. A continuación retire el exceso de aceite con papel de cocina y prepárese para la siguiente fase: peinar todo el pelo con una lendrera. Hay que tener paciencia y hacerlo mechón por mechón, limpiando el peine en un algodón blanco cada vez para ver el resultado.
  6. Cuando ya se ha peinado así todo el pelo, lavarlo dos veces con champú suave para retirar el aceite de coco. El aceite de coco es muy nutritivo e hidratante, por lo que tiene el efecto adicional de actuar como una mascarilla para el pelo.
  7. Repita este proceso a los 7 y a los 14 días, aunque crea que ya no hay piojos, para completar todo el ciclo de vida del piojo.
  8. Y además, cada tres días pida a su hijo o hija que se peine con la lendrera bajo la ducha, o péinele de nuevo con una lendrera usando previamente un spray acondicionador para facilitar el peinado.
  9. No olvide lavar sábanas y toallas a 60 grados cada vez que realice el tratamiento, meter peluches y objetos no lavables en el congelador durante dos días, y que cada miembro de la familia tenga su propio cepillo.
  10. Y sobre todo, intente revisar el cabello de toda la familia periódicamente, a todos el mismo día, antes de que haya señales de alarma. Los expertos aconsejan hacerlo una vez por semana. No lleva mucho tiempo y permite atajar el problema en sus comienzos.

Este método no garantiza la limpieza total de piojos a la primera. Pero con él no maltratará su cabello, evitará desarrollar resistencias en los piojos y además se ahorrará un montón de dinero.

Pero tenga en cuenta que ningún método consigue acabar para siempre con los piojos, sobre todo porque aunque se haya “exterminado” a toda la población de piojos de una familia, pueden producirse nuevos contagios constantemente. En realidad la única forma de lograr acabar con ellos sería que todo un grupo (por ejemplo, todos los alumnos de un colegio y sus familias), iniciaran el mismo tratamiento contra los piojos, pero todos al mismo tiempo, para evitar que cuando algunos están limpios, vuelvan a contagiarse de otros que en ese momento están infestados, lo que convierte las infestaciones por piojos en ciclos sin fin.

¡A su salud!

Juan-M. Dupuis 

Ideas equivocadas sobre la artrosis

Estimado lector:

Muchas personas creen que la artrosis está causada por el desgaste de los cartílagos. Piensan que, de tanto roce, el cartílago del hueso se acaba erosionando, como las pastillas de freno de un coche que se han utilizado demasiado. Así pues, están convencidas de que, para prevenir la artrosis, lo que hay que hacer es evitar que las articulaciones trabajen demasiado para no desgastar el cartílago.

Pero ese no es el caso… sino más bien lo contrario.

Recuerde que su cuerpo es un ser vivo, a diferencia de un automóvil. Y que el cartílago, como el resto de tejidos que tienen vida, es capaz de adaptarse y reforzarse cuando es necesario.

Si un día el cartílago deja de regenerarse, muere, se rompe o desaparece, eso sí que es un problema. Un problema médico que en general se puede evitar y, en ocasiones, incluso curar.

Caminar y correr ayuda a las rodillas

En un nuevo estudio publicado por la revista Medicine & Science in Sports & Exercise se afirma que las personas que practican footing tienen aproximadamente la mitad de riesgo que el resto de desarrollar artrosis o de necesitar una prótesis de cadera.

Paul Williams, experto del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley de Estados Unidos, dirige dos importantes estudios centrados en las personas que corren y en las que caminan: el National Runners’ Health Study y el National Walkers’ Health Study. Ha seguido a unos 90.000 corredores y personas que practican la marcha desde que los estudios se iniciaron en 1991 y en 1997, respectivamente. Y en ese tiempo no ha constado ningún aumento del riesgo de artrosis en los corredores, incluidos aquellos que recorren largas distancias y que hacen 100 ó 110 kilómetros a la semana.

Es más, el estudio es concluyente: correr reduce significativamente el riesgo de tener artrosis y el de terminar necesitando una prótesis, especialmente en el caso de personas con un índice de masa corporal (IMC) más bajo.

¿Cuál es la explicación? Podría ser la siguiente:

El cartílago no está irrigado por vasos sanguíneos, pero está compuesto por células vivas a las que hay que alimentar. El alimento se encuentra en el líquido sinovial en el que se bañan las articulaciones. Cada presión ejercida sobre el cartílago permite al líquido sinovial circular por el mismo y alimentar así las células con los nutrientes.

Si uno no se mueve, o se mueve muy poco, el cartílago “se muere de hambre”.

La incidencia de la obesidad en la destrucción de los cartílagos

Las investigaciones más recientes demuestran que la artrosis no es el resultado del desgaste de las articulaciones, según la vicepresidenta de la fundación Arthrose de Estados Unidos, Patience White, que es también profesora de Medicina en la Universidad George Washington.

Los dos factores de riesgo principales son la predisposición familiar a la artrosis y el sobrepeso.

Cada kilo de más repercute en 8 kilogramos adicionales sobre las rodillas. Y, de forma inversa, si se pierden 2 kilos, se liberan 16 kilos en las articulaciones de las rodillas.

Pero el vínculo entre obesidad y artrosis no se limita a la presión adicional sobre las articulaciones.

Las personas con sobrepeso tienen también más artrosis en las muñecas. En efecto, los tejidos grasos secretan hormonas inflamatorias que destruyen las células que regeneran el cartílago. Se trata de la hormona adiponectina, cuyos niveles circulantes son inversamente proporcionales al índice de masa corporal y al porcentaje de grasa total. Las concentraciones de adiponectina se encuentran reducidas en la obesidad, en la diabetes tipo 2 y en la enfermedad arterial coronaria. Una reducción de las concentraciones sanguíneas de adiponectina se ha asociado a un mayor incremento de la artrosis, especialmente en mujeres obesas. Inversamente, una reducción del índice de masa corporal mediante dieta y ejercicio físico aumenta los valores plasmáticos de adiponectina y reduce los síntomas inflamatorios de la artrosis.

Así que si alguien de su familia padece artrosis, usted puede disminuir el riesgo de padecerla practicando ejercicio físico y controlando el peso. Andar y correr le ayudarán a alcanzar ambos objetivos.

Pero ¡cuidado!, si ahora usted lleva una vida sedentaria, no puede pretender pasar de estar tirado en el sofá a correr una maratón tras otra, sino que debería comenzar a practicar ejercicio paulatinamente.

Los golpes bruscos y las heridas en las articulaciones también aumentan mucho el riesgo de artrosis, por lo que es importante la moderación. Además, si se hace daño, no sólo se maltrata al cartílago, sino que se verá sin duda obligado a dejar de practicar cualquier actividad física, lo cual aumenta el riesgo de ganar peso.

Más del 50% de las personas con una herida grave en la rodilla (como un desgarro del tendón o de los ligamentos), tienen muchas papeletas de llegar a desarrollar artrosis en los 10 años siguientes, según la doctora White. Incluso si la herida tiene lugar en la adolescencia.

Por lo tanto, es importante practicar con prudencia los deportes que infligen torsiones violentas a las articulaciones, como el fútbol o el esquí.

Soluciones naturales frente a la artrosis

Mantenerse en un peso adecuado y hacer ejercicio (pero a la vez ser prudente con determinados deportes) son sin duda buenos consejos para prevenir la artrosis. Pero, ¿qué debe hacer usted si ya sufre artrosis? ¿Resignarse al dolor? ¿Aceptar como único remedio las inyecciones de ácido hialurónico o los medicamentos de síntesis y, en último caso, pasar por el quirófano para implantarse una prótesis?

¡Ni muchísimo menos! La artrosis, tanto su prevención como su tratamiento, es una de las grandes especialidades de nuestro equipo, y uno de los problemas de salud ante el que realmente hay soluciones naturales mucho más que alentadoras… ¡simplemente sorprendentes!

Hemos preparado un Informe Especial sobre la artrosis que, si usted es víctima de esta enfermedad invalidante, puede cambiarle la vida (y que, si no la sufre, le aconsejo que guarde como oro en paño para el futuro, pues la artrosis es la afección reumatológica más frecuente pasados los 50 años). Este Informe le ayudará a “salvar” sus articulaciones. Literalmente.

Lo primero que tendrá que hacer, no se llame a engaño, será perder peso, para no someter a sus articulaciones a una presión elevada. Y a partir de ahí, le proporcionará un “plan de ataque” completo y riguroso centrado en la dieta y en los complementos alimenticios. Si a eso le añade ciertos ejercicios de movilidad articular que su osteópata o su kinesioterapeuta sabrá enseñarle, le aseguro que aún está a tiempo de salvar sus articulaciones.

¡A su salud!

Juan-M. Dupuis