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Crónicas norteamericanas: El peculiar diccionario de Bush

MIAMI.- En su novela “1984”, escrita en 1948, George Orwell imaginó una sociedad rigurosamente controlada, gobernada por un poder totalitario. Un mundo dividido en tres superbloques permanentemente en guerra entre sí, donde la palabra es un instrumento de sumisión.

En Oceanía, el ficticio estado donde Orwell instala la acción, el lenguaje oficial se denomina “newspeak” o “nuevohabla”. Su principal objetivo es proveer una forma de comunicación que no requiera pensar y donde el significado etimológico se pierda. Así, lemas contradictorios como “la guerra es paz” o “la ignorancia fortalece” se transforman en axiomas.

El “newspeak” también se vale de contracciones y acrónimos para designar lugares y organismos, y enmascarar su verdadera función. A un campamento de trabajos forzados se lo denomina “joycamp” o “campoalegre”, lo que hace que quien se refiera a él no se vea impulsado a reflexionar sobre su significado.

Orwell pensaba en la Unión Soviética o en la Alemania nazi cuando escribió su novela, pero muchos de sus inventos tienen hoy una inesperada actualidad. De hecho, existe desde hace años una Academia de Newspeak, destinada a rastrear y consignar cada nueva manifestación de alguno de estos eufemismos, como el designar a soldados muertos por el error de un compañero como víctimas de “fuego amigo”, término que lleva la obvia intención de poner el accidente en un contexto más favorable.

En Estados Unidos, los políticos y los militares han absorbido prodigiosamente los postulados de Orwell y muchos de sus discursos son auténticos paradigmas de “newspeak”. Pero si ha habido un período que ha forzado a los compiladores del “newspeak” a trabajar horas extras, ése es el actual. Desde las “armas de destrucción masiva” hasta “combatiente enemigo”, el triunvirato formado por George W. Bush, Dick Cheney y el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, ha incorporado verdaderas joyas del enmascaramiento conceptual al “newspeak”.

Tanto es así que la revista The Nation decidió compilar y publicar un “Diccionario de republicanismos”. Algunas de sus definiciones son intraducibles, pero otras no tanto. Aquí van algunos ejemplos:

Acta Patriótica: conjunto de ataques preventivos a las libertades civiles norteamericanas para evitar que los terroristas destruyan las libertades civiles norteamericanas.

Bancarrota: crimen punible cuando es cometido por gente pobre, pero eximible cuando se trata de corporaciones.

Conservadurismo compasivo: conmovedora preocupación por el bienestar de los ricos.

Democracia: un producto tan extensamente exportado por los Estados Unidos, que las rese rvas domésticas se han agotado.

Dios: principal asesor de Bush.

Lucha de clases: cualquier intento de aumentar el salario mínimo.

Fe: la obstinada convicción de que Dios aprueba los valores de los republicanos a pesar de la abundancia de evidencias de lo contrario.

Fraude electoral: cuando la minoría acude a las urnas en cantidades inesperadas.

Liberales: simpatizantes del anticristo.

Mercado libre: recurso que permite que la empresa Halliburton obtenga contratos sin licitación a expensas de los contribuyentes.

Pereza: cuando los pobres no trabajan.

Tiempo libre: cuando los ricos no trabajan.

Senado: club exclusivo con una cuota de ingreso que oscila entre los 10 y los 30 millones de dólares.

11 de septiembre: tragedia utilizada para justificar cualquier política, especialmente si no está relacionada con el 11 de septiembre.

http://www.lanacion.com.ar/exterior/nota.asp?nota_id=761599